22/08/2023
Al sapo no lo mató el agua hirviendo.
1| Si agarras un sapo, lo pones en una olla con agua y llevas al fuego, observarás algo interesante: el sapo se adapta a la temperatura del agua, permanece dentro y continúa adaptándose al aumento de temperatura.
2| Pero cuando el agua llega al punto de ebullición, al sapo que le gustaría saltar de la olla, no puede.
3| Porque está demasiado débil y cansado debido a los esfuerzos que ha realizado para adaptarse a la temperatura.
4| Algunos dirían que lo que mató al sapo fue el agua hirviendo… En realidad lo que mato al sapo fue su incapacidad para decir CUANDO SALTAR.
5| Así que deja de "adaptarte" a situaciones equivocadas, relaciones abusivas, amigos parásitos y muchas otras cosas que te "calientan". Si continúas adaptándote, corres el riesgo de "morir" por dentro.
¡SALTA APENAS PUEDAS!