28/08/2026
Dicen que hay almas que llegan a nuestras vidas solo de paso, y hay otras que se quedan para siempre, marcando el compás de todo lo que somos. Así llegó Lola.
Lola fue nuestra primera labrador chocolate. Con su mirada noble, su paso firme y ese color profundo como un buen grano de café tostado, nos enseñó lo que significa la complicidad incondicional. Fue ella quien nos definió, quien nos regaló los mejores años y quien nos dejó claro que el amor verdadero a veces tiene cuatro patas y una cola que no para de mover la felicidad.
Aunque nos dejó en 2010, su huella jamás se fue. Cuando decidimos abrir este espacio, supimos de inmediato que no podíamos llamarlo de otra manera. Teníamos que honrarla.
Por eso Café de Lola lleva su nombre y su espíritu en cada rincón. Cada taza de café humeante, cada sobremesa pausada en nuestro patio y cada elíxir botánico que compartimos en el corazón de Centro Seis lleva un pedacito de esa calidez que ella nos enseñó a cultivar.
Porque al final, este no es solo un lugar para disfrutar de un buen trago o un café de especialidad; es un homenaje a los afectos que nos construyen.
Ven a sentarte a nuestro patio o a rodearte de arte en la galería. Brindemos por los que nos enseñaron a amar con el alma, porque Lola sigue aquí, habitando cada rincón de nuestra historia. 🤎☕🌿