13/08/2026
Un abogado retirado pagó 5,5 millones de dólares por una mansión frente al mar que terminó siendo demolida por riesgo de caer al agua. Ahora sostiene que JPMorgan Chase nunca debió prestarle el dinero y busca anular una hipoteca de 3,85 millones de dólares. El caso, que parece una historia de arrepentimiento inmobiliario, está siendo discutido en un tribunal federal de Nueva York.
John G. Bonomi Jr. compró la propiedad de Wellfleet, en Cape Cod, en noviembre de 2021. La enorme casa, construida en 2010 sobre un acantilado arenoso, ya tenía una larga historia de problemas por la erosión. Incluso los propietarios anteriores habían intentado construir una barrera para protegerla, pero las autoridades rechazaron el proyecto por sus posibles efectos ambientales. Aun así, Bonomi pagó el precio completo y obtuvo de Chase un préstamo de 3,85 millones de dólares.
Con los años, el terreno siguió desapareciendo. Un estudio encargado por Wellfleet llegó a estimar que la vivienda podría caer por el acantilado en pocos años, lo que además amenazaba una zona cercana utilizada para cultivar las conocidas ostras de Wellfleet. Finalmente, en febrero de 2025, excavadoras desmontaron la casa antes de que terminara desplomándose sobre Cape Cod Bay. El terreno quedó prácticamente vacío y fue valuado posteriormente en unos 385.000 dólares.
Pero Bonomi ahora afirma que el banco también tiene responsabilidad. En su demanda sostiene que, cuando firmó la hipoteca, atravesaba lo que describe como una “psicosis maníaca” relacionada con su trastorno bipolar, que habría afectado su capacidad para tomar una decisión racional. También acusa a Chase de haber conocido, o ignorado deliberadamente, señales de que no estaba en condiciones de asumir semejante operación. Estas son afirmaciones de Bonomi y todavía no han sido aceptadas por un tribunal.
JPMorgan Chase negó las acusaciones. El caso presenta además un problema importante para Bonomi: según la propia demanda, pagó alrededor de 21.053 dólares mensuales desde noviembre de 2021 hasta septiembre de 2024, cuando dejó de hacerlo al considerar que la casa ya no podía salvarse. Especialistas legales consultados por The Boston Globe señalaron que deberá demostrar no solo que su capacidad estaba afectada cuando firmó, sino también que el banco podía saberlo.
No existe todavía una sentencia que le haya dado la razón. La causa Bonomi v. JPMorgan Chase Bank continúa abierta en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, y tiene una audiencia inicial programada para el 25 de agosto de 2026.
EN LA IMAGEN: la propiedad en 2019