En 1910, un bar abrió sus puertas de par en par, con amabilidad y amistad, recibía a todo el que llegaba a su lar, con cervezas frías y tragos finos, calentaba el alma y el corazón, en este bar centenario,
donde la amistad es la mejor bebida que hay. Con cervezas frías y tragos finos, calentaba el alma y el corazón,
Y en su ambiente acogedor, todos se sentían como en su hogar. Con más de cien año
s de historia, sigue siendo un lugar emblemático,
Donde las almas alegres se reúnen, sin distinción ni prejuicio. La amistad y la risa fluyen, como el whisky en sus vasos,
Y en cada rincón, una historia, de momentos inolvidables y pasados. Así que si pasas por ahí, no dudes en entrar y sentarte,
En este bar centenario, donde la amistad es la mejor bebida que hay.