18/03/2026
La playa es de esos lugares donde el iPhone puede sacar fotos increíbles… o quemar todo en segundos si lo dejas en automático.
La clave está en entender que hay demasiada luz. Arena clara, reflejo del agua, cielo abierto. Todo empuja la exposición hacia arriba.
Antes de tomar la foto, toca el punto donde quieres enfocar (puede ser la persona o el horizonte) y baja ligeramente la exposición deslizando hacia abajo. No mucho, solo lo suficiente para recuperar detalle en el cielo y en la piel.
Si puedes, activa la cuadrícula para alinear el horizonte y evita disparar directo al sol a menos que busques ese efecto. Y algo que ayuda más de lo que parece: usar HDR cuando hay contraste fuerte entre cielo y sombra.
No necesitas mover muchas cosas. Solo controlar la luz un poco mejor y decidir qué quieres que destaque.
En playa, menos brillo casi siempre se traduce en mejores fotos.