01/08/2026
Parece que fue ayer cuando mamá y papá llegaron a la casa muy emocionados y nos dijeron que habían encontrado el lugar perfecto, el lugar que siempre habían imaginado, un lugar de dicha eterna en donde toda la noche bajaran los dioses sin ser vistos y en donde todos los día sería “el día”.
La primera vez que entré estaba muy sucio y de aspecto abandonado, pero solamente de cruzar el umbral pude sentir la magia correr por toda la casona, parecía que cada alma que la había habitado continuaba presente y lista para seguir la fiesta, sabíamos que era un lugar especial, como si la que nos había elegido había sido ella a nosotros y no al revés.
A partir de ese día La Chunga se convirtió en el hogar de muchos, en el refugio de otros y la alegría de todos.
La pasión, trabajo, la música y el amor de César y Carlos Méndez siempre de la mano de sus maravillosas esposas Nancy y Maricela, que desde el día uno estuvieron al pie del cañón, transformaron este proyecto en una familia inmensa que ha disfrutado 17 años de recibir todos los días a gente increíble que ilumina cada mesa con una plática divertida, un abrazo caluroso, un “te extrañé mucho” una carcajada o un brindis.
Diecisiete años caben en un plato, en una sobremesa que se alargó sin prisa, en un brindis inesperado, en las risas que aún resuenan entre estas paredes.
Este lugar ha crecido gracias a quienes lo han elegido una y otra vez, y a las manos que, todos los días, le ponen alma a cada detalle.
✨ Gracias por estos 17 años.