20/09/2026
En septiembre de 1967, The Doors lanzó Strange Days, su segundo álbum de estudio con Elektra Records, grabado entre febrero y agosto de ese mismo año en los estudios Sunset Sound Recorders de Hollywood bajo la producción de Paul A. Rothchild y la ingeniería de Bruce Botnick.
Habían pasado apenas ocho meses desde el impacto brutal de su primer disco, pero Jim Morrison, Ray Manzarek, Robby Krieger y John Densmore no querían repetir la fórmula. Esta vez se encerraron a experimentar con una grabadora de 8 pistas, un lujo tecnológico para la época que les abrió la puerta a manipular cintas, agregar marimba y programar uno de los primeros sintetizadores Moog en la historia del rock, guiado por Paul Beaver y tocado por el propio Morrison.
El proceso creativo fue un viaje sin frenos. Para la canción "Unhappy Girl", Manzarek tocó la introducción del teclado al revés, leyendo la partitura de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba. En "Horse Latitudes", un poema que Morrison traía desde sus días de preparatoria (aunque Manzarek juraba que esas letras eran demasiado maduras para un adolescente), Botnick varió a mano la velocidad del ruido blanco de una cinta para simular el sonido del viento.
El álbum rescató temas guardados desde 1965, como "My Eyes Have Seen You" y "Moonlight Drive", esta última concebida por Morrison antes de su histórico reencuentro con Manzarek en la playa. De las caminatas tristes de Morrison por Laurel Canyon con Densmore y Krieger nació "People Are Strange", que terminó como el primer sencillo del disco y llegó al puesto 12 del Billboard Hot 100. Poco después vino "Love Me Two Times", un tema escrito por Krieger sobre la despedida de un soldado, tocado por Manzarek en un elegante clavecín. La canción llegó al puesto 25, pero fue prohibida en las estaciones de radio de New Haven, Connecticut, por considerar su letra demasiado polémica.
Pese a quedar fuera del corte final, piezas como "Summer's Almost Gone" y "We Could Be So Good Together" sirvieron de cimiento para su siguiente obra de 1968, Waiting for the Sun. El cierre de Strange Days quedó inmortalizado con los 11 minutos de "When the Music's Over", cuyo pasaje de teclado fue inspirado abiertamente por "Watermelon Man" de Herbie Hancock.
Aunque el disco escaló hasta el número 3 en la lista Billboard 200 acumulando 63 semanas y logrando la certificación de Platino por la RIAA (además de ser Oro en Reino Unido, Alemania, Italia y Doble Oro en Francia), en ventas quedó a la sombra del debut de la banda. El propio productor Paul A. Rothchild llegó a lamentar que no lograra conquistar las listas como merecía, mientras que Jim Morrison declaró en 1970 para la revista Downbeat que era el trabajo del que se sentía más orgulloso porque contaba una historia completa.
La portada, fotografiada por Joel Brodsky en el pequeño callejón Sniffen Court de Nueva York, es una joya visual. Como no encontraron artistas callejeros reales para todas las tomas, el asistente de Brodsky posó como malabarista y le pagaron 5 dólares a un taxista cualquiera para posar tocando la trompeta. Contrataron además a un par de gemelos enanos para aparecer en la portada y contraportada. Al fondo, un póster de la banda revelaba sutilmente el nombre del grupo, provocando que las tiendas de discos tuvieran que colocar calcomanías sobre la portada para que los compradores pudieran identificar el álbum.
Con el tiempo, la crítica transformó el escepticismo en veneración. Medios como Rolling Stone destacaron su estructura dramática similar a una tragedia griega, mientras que publicaciones como Slant Magazine o Q han reconocido este viaje de acid rock y pop psicodélico como una obra maestra oscura, ambiciosa y unificada que influyó incluso a artistas plásticos modernos como George Condo.
¿Crees que Strange Days superó creativamente al álbum debut de The Doors o la frescura del primer disco sigue siendo insuperable?