10/05/2026
Hay recuerdos que no envejecen…
solo aprenden a doler distinto.
Mi nita siempre decía que la cocina también servía para abrazar, y quizá por eso algunos sabores todavía saben a hogar.
A café temprano, a manos cansadas, a silencios que cuidaban más que muchas palabras.
Hoy, entre humo, copas y memorias, brindo por esas mujeres que nos enseñaron a resistir con ternura.
Por las que dejaron amor escondido en cada detalle cotidiano.
Feliz Día de las Madres.
A las que están, a las que se fueron… y a las que nunca dejan de acompañarnos.