Durante la época de la Revolución Mexicana la alimentación no era muy variada que digamos. La causa de que la dieta en la época de la revolución fuera tan limitada, se debía principalmente a la escasez que vivía México en esa época a consecuencia de la guerra interna que se disputaba con el fin de terminar con la dictadura que había impuesto Porfirio Díaz Mori en el país. Lo que estuvo bárbaro fue
que el hambre que se vivía en el país forzó a la creación de una gastronomía improvisada y creativa, por lo cual resultaba de suma importancia aprender a administrar y combinar los pocos recursos que se tenían a la mano.
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Lo que nos calentó las habas para abrir fueron básicamente sus fotos, es muy pi**he fotogénico el Genovevo. También nos alborotó la coincidencia de que dijimos questamos delao izquierdo del “pare de sufrir”. Un capricho mío es pues esta cosa de “beber de día”, me gusta mucho embetunarlo con unos buenos tragos y unas buenas botanas bajo el sol. Más de a tomador con estilo que de a borrachera desveladora. La comida es digna de manchar mi luenga barba de salsa enchilosa, puro sabor de la sazón improvisada. Me acuerdo de mi tía cuando la visito sin avisarle:
de haber sabido que venías te preparaba algo bien rico, pero déjame te caliento unas tortillitas con aguacatito, también tengo poquita crema y una salsita martajada. La filosofía del changarro este, es pues puro chiqueo a la barriga usando los ingredientes que tenemos más a la mano, ingredientes que afortunadamente están bien, pero bien buenos. Con “mezonte” respaldando la fínisima selección de destilados de agave que ofrecemos aquí en su casa, donde a nadie se le considera arrimado sino que más bien a todos los visitantes los consideramos bienhechores de la convivencia de este congal. Todo monigote que entre es considerado mi amigo. Ahora que con el gr**go este que nunca en su vida se ha puesto un guarache se va a armar un buen borlote con todas las loqueras que se trajo de su expieriencia hospitalaria que aprendió allá en Nueva Orleans, como que creo que a la clientela le va a hacer simpatía los sabores que pone el güero en los tragos que prepara. Así que tranquilos mis pazguatos, que con unos poquitos fierros se la van a pasar a todo dar. Bienvenidos Amigos