Desde la barra del Escarabajo Scratch se puede disfrutar de gran variedad de cervezas nacionales y del mundo, así como de tequilas, vodkas, rones y algunos otros tragos. De sus rincones nos llega la suavidad de la guitarra de George Harrison y la fuerza del bajo de Jaco Pastorius, la vos estridente de Bob Dylan y el alma áspera de Tom Waits, el teclado electrizante de Chick Corea y el piano sabros
o de Rubén González. De sus muros se desprenden imágenes de video y cuadros de artistas tapatíos que dan cuenta, como testigos silenciosos, del obstinado clima sonoro. Sus bandas en vivo recrean el cálido paisaje con compases de jazz, blues y rock. Son noches en que se duplican los sentidos y se retoca la imaginación.