26/05/2020
Os lo soltamos sin anestesia. Tenemos que cerrar el bar y lo hacemos en plena adolescencia porque este mes de junio, hubiésemos cumplido los 16. Siempre hemos tenido un alquiler caro pero ahí íbamos bandeándolo, con cariño, con imaginación y con trabajo, siempre con trabajo. Muchas veces, antes de que pasase todo esto y el mundo se parase intentamos una rebaja de alquiler, solo para seguir trabajando con un poquito más de desahogo pero nunca fue posible. Llegó la pandemia y lo único que obtuvimos fue silencio pero silencio de verdad, de ese que no responde, llamadas, ni mails, ni cartas certificadas, ni whatsapps, ni bla bla bla y no para no pagar, nunca se dio esa propuesta, si no para poder seguir pagando de una manera más ajustada a las circunstancias . Finalmente la respuesta del arrendador llegó, obligada por un burofax, ya sentimos utilizar términos tan apremiantes e imperativos como este, tan alejados del hedonismo y el champán pero de verdad, es que no nos quedó otro remedio, fue la única manera de obtener respuesta y su respuesta fue no a todo. Daba igual, nuestros tiernos casi dieciséis, algo tan poco subjetivo como una pandemia, tener cerrado o abierto en circunstancias inciertas... Así, que no nos ha quedado otra.
¿Por qué os contamos todo esto? Porque nos lo merecemos y os lo merecéis. Porque lo hemos peleado hasta el final, porque en el Bacharach siempre hemos hecho las cosas que nos han gustado y hemos puesto nuestras canciones favoritas, porque hemos dado cariño y mimo a cada cosa y hemos intentado que todo el mundo se sintiese a gusto y que se lo pasase bien, porque el local no es nuestro y se quedará vacío y hueco y un día será otra cosa pero el Bacharach sí, es nuestro.... Y puede estar dónde nos de la gana, no sabemos, si volverá a estar y si está, no sabemos, ni cómo ni cuándo ni dónde, únicamente sabemos que lo llenaremos de nuestras cosas, de corchos de champán volando, de preciosas copas y sobre todo que siempre bailaremos las canciones que nos gustan.
Un beso enorme para todos, os queremos mucho y gracias por todo de verdad
Enrique y Lucía.
P.D Ah una última cosa, no deseéis mal a nadie que es un aburrimiento pero sí que nos podéis desear suerte y bien a nosotros, a ver qué pasa!✨✨✨✨