05/03/2024
JUBILACIÓN FÉLIX- RESTAURANTE CASA ROYO
Ha llegado el momento de iniciar una nueva etapa vital, pero antes es justo agradecer la historia personal y del equipo que he tenido a mi lado en los últimos 40 años de mi vida en lo que ha sido un restaurante, una Casa al servicio de tantas personas y familias amigas, que muchos diariamente; y otros en sus celebraciones han contado con nosotros para festejar sus vidas.
Hoy me acuerdo de mis padres Ángel y Sara, que en el año 1947 pusieron Casa Royo, su casa de la Venta del Olivar, en el mapa de Zaragoza, con su comedor y su baile de fines de semana, para acoger y atender a vecinos y a tantas y tantos trabajadores de la carretera de Logroño. Junto a ellos, mis hermanas mayores primero, y yo posteriormente aprendimos a escuchar, a servir y a hacer un poquito más felices a todas esas personas con nuestros guisos, caldos y sobre todo nuestra brasa. No puedo olvidarme tampoco de mis tíos y prima que estuvieron a mi lado, cuando ellos lamentablemente faltaron demasiado pronto.
Han pasado los años, y Casa Royo ha crecido, afrontando muchas vicisitudes de todo tipo: una expropiación a finales de los 90, renacimiento en el 2001 con edificio e instalaciones nuevas, una pandemia que nos ha hecho más fuertes y vuelta a resurgir con tesón, atrevimiento y pundonor. No ha sido un camino fácil, pero el reconocimiento de tantos clientes amigos que han venido y vienen a disfrutar de nuestro ternasco y de las famosas patatas “del Royo” es, sin duda, nuestra mayor recompensa.
En nombre de mi equipo, con Lili y Florín a la cabeza, y en el mío propio, os deseo todo lo mejor. Gracias por vuestra confianza, cariño y cercanía. Todos y cada uno de vosotros formáis parte de la historia de Casa Royo y con ello también parte de mi corazón.
Hasta siempre,
Félix.