13/05/2026
José Domínguez, "El Cabrero", considerado uno de los cantaores flamencos más carismáticos, libertarios y admirados de las últimas décadas, ha fallecido en Sevilla a los 81 años.
Nacido en 1944 en Aznalcóllar, Sevilla, pero conocido por todo el mundo por el sobrenombre de El Cabrero, con el que llegó a convertirse durante los años 80 en la figura del cante jondo con más proyección internacional. Era cantaor y cuidaba a sus cabras, lo que siempre había querido hacer. Nunca buscó otra cosa: ni publicar discos, ni hacer giras lejos de casa, ni conceder entrevistas. Su cante, atávico y anarquista, se ha apagado hoy 13 de mayo de 2026.
“No levantaba ni dos palmos del suelo y ya me rebelaba contra lo que veía injusto”, aseguró en una entrevista en 2017. Por eso quiso que su arte se convirtiera en un arma de doble filo con la que criticar los abusos del poder y reivindicar el papel de los oprimidos. Eso fue lo que le encasilló como “cantaor político” o “fenómeno social”, ganándose sobrenombres tan ridículos como el de “cantaor de la Transición” o el Johnny Cash del flamenco. Apelativos que él siempre rechazó, pero que ayudaron a agrandar su leyenda a lo largo de casi cincuenta años de carrera.
“Algunos dicen que soy un cantaor político, pero los políticos son los que comen del pesebre y se hacen fotos con los que mandan, y no yo, que lo que hago es cantar lo que siento y guardar cabras", razonaba con convencimiento en aquella ocasión, cuando con 72 años todavía sacaba todos los días a sus cabras, si no se encontraba de gira. Un par de años después se retiró de los escenarios tras sufrir un ictus.
“Mis letras son el retrato del mundo que he trillado, a fuerza de echarle pasos”, explicaba, subrayando que lo que cantaba era atemporal: “Parece que estamos dándole vueltas a la noria, como el mulo, con los ojos tapados. Por ejemplo: ‘Que devuelvan el dinero, que se llevó el capital, que están ricos los banqueros y también la patronal, esa que explota al obrero’. Yo lo veo así”.
Su nombre quedará unido para siempre a una forma de cantar y de vivir que convirtió la autenticidad en seña de identidad.
Que la tierra te sea leve, Maestro.