21/01/2026
De nuevo GRACIAS!!
… el Bar Chema no es un bar; es una institución cívica que no necesita artificio… es una comunidad de vecinos con su ruido de platos y su olor añejo… es tan de Torrelavega como el Dobra o el atasco en Cuatro Caminos…
Chemaro heredó el bar de su padre que lo montó allá por 1944, cuando todavía olía a carbón… pero fue José María Gutíerrez quien lo convirtió en leyenda a base de trabajar y de mantener el orgullo del oficio cuando otros se rendían a la máquina de café automática. Lo suyo ha sido servir, escuchar y tener siempre un gesto limpio y una palabra medida. En su reino, la gilda es princesa y seña… un sacramento local… un bautismo civil en la liturgia del blanqueo… porque si uno quiere sentirse torrelaveguense de verdad, no basta con empadronarse…. hay que tomar un blanco con su gilda de pie y con servilleta de papel….
… ahí ha estado Chemaro al pie de la barra más famosa de la ciudad durante cincuenta años largos… viendo pasar la historia con un delantal impecable… que es orgullo de todos…
📸 Javier Paradelo
📸 Agencia Efe