26/05/2026
Peñarroya-Pueblonuevo del Terrible: un nombre para reconciliarse con la historia
En ocasiones, los pueblos encuentran en los aniversarios no solo una oportunidad para celebrar su pasado, sino también para preguntarse quiénes son y cómo desean proyectarse hacia el futuro. El año 2027, centenario de la fusión entre Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible, representa precisamente uno de esos momentos decisivos. No se trata únicamente de conmemorar cien años de unión administrativa; se trata de revisar con honestidad histórica la identidad completa de un municipio cuya memoria colectiva sigue incompleta en su propia denominación oficial.
Por eso, recuperar el nombre de Peñarroya-Pueblonuevo del Terrible no debería interpretarse como una extravagancia sentimental ni como un gesto arqueológico. Sería, sobre todo, un acto de coherencia histórica, de dignidad patrimonial y de afirmación cultural.
Pueblonuevo no nació como un simple barrio de expansión urbana. Surgió en el siglo XIX al calor de una de las explotaciones hulleras más importantes del sur de España: la mina La Terrible. A su alrededor crecieron viviendas obreras, talleres, fundiciones, ferrocarriles y una compleja estructura industrial que transformó para siempre el Valle del Guadiato. El “Pueblo Nuevo” acabó tomando el apellido de aquello que le dio vida: del Terrible.
Lejos de cualquier interpretación negativa, el término posee una enorme fuerza simbólica. Habla del trabajo minero, de la dureza de la tierra, del esfuerzo de miles de familias y de una cultura obrera que definió la personalidad de toda la comarca. “Del Terrible” no era un adorno: era la referencia directa a la mina fundacional y al corazón económico de la población.
Durante décadas, el nombre completo, Pueblonuevo del Terrible, figuró en documentos oficiales, mapas, correspondencia y registros históricos. Era la manera natural de identificar a una población con identidad propia dentro de la gran cuenca minera cordobesa.
Cuando en 1927 se produjo la fusión con Peñarroya, nació oficialmente Peñarroya-Pueblonuevo, pero la memoria popular jamás terminó de desprenderse del apellido perdido. De hecho, aún hoy muchas personas mayores continúan pronunciándolo espontáneamente, como si el tiempo administrativo no hubiera conseguido borrar del todo la verdad emocional de un pueblo.
Las ciudades no solo se construyen con calles y edificios; también se construyen con relatos. Y los nombres son la primera pieza de ese relato colectivo.
En una época marcada por la despoblación, la pérdida de referentes industriales y la necesidad de redefinir el futuro económico del norte de Córdoba, recuperar la denominación Peñarroya-Pueblonuevo del Terrible supondría una poderosa declaración de identidad. Sería reivindicar una historia singular dentro de Andalucía y dentro de España.
Porque pocos municipios pueden presumir de un legado minero-industrial tan profundo. El Cerco Industrial, las fundiciones, la presencia de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, la red ferroviaria y el movimiento obrero forman parte de un patrimonio histórico de enorme valor cultural. Sin embargo, durante décadas, buena parte de ese patrimonio ha sufrido abandono, deterioro institucional y escasa proyección exterior.
Recuperar el nombre original no resolvería por sí solo esos problemas, pero sí ayudaría a reforzar un discurso de identidad capaz de impulsar proyectos culturales, turísticos y educativos ligados a la memoria minera.
Los territorios que sobreviven son aquellos que saben contar bien quiénes son.
No es volver atrás: es completar la historia
Algunos podrían pensar que añadir “del Terrible” sería innecesario o excesivamente largo.
Pero la historia demuestra que los nombres largos nunca han sido un problema cuando representan una identidad sólida.
Lo verdaderamente problemático es vaciar de significado la memoria de un territorio. Porque los pueblos que olvidan sus nombres terminan olvidando quiénes fueron.
Y Peñarroya-Pueblonuevo merece entrar en su segundo siglo llevando completo el nombre de su propia historia.
Juan Luis Dávila Caballero
Director Cadena SER Guadiato-Radio Peñarroya