13/07/2026
El pasado sábado celebramos una fiesta ibicenca puntual de apertura del verano. A las 1:20 de la mañana, dentro de nuestro horario, la Guardia Civil se personó en el establecimiento tras recibir dos llamadas de vecinos y no vecinos del pueblo.
Como consecuencia de lo ocurrido, y con el único objetivo de evitar posibles sanciones que puedan poner en riesgo nuestro trabajo, hemos tomado la difícil decisión por el momento de no organizar este verano más fiestas.
Es una decisión que nos duele profundamente, porque creemos que quienes realmente salen perdiendo son el pueblo, los jóvenes y todas las personas que disfrutaban de que en Santa Ana hubiera un poco más de ambiente.
Nos cuesta entender que una única noche de celebración en toda la temporada, en un establecimiento situado en las afueras del pueblo, pueda terminar de esta manera.
Respetamos que cada persona tenga una opinión distinta y ejerza los derechos que considere oportunos. Pero también creemos que es importante reflexionar sobre las consecuencias que pueden tener determinados actos.
Detrás de un pequeño negocio en un pueblo, no solo hay un bar: hay fines de semana sin nadie, muchas horas de trabajo, sacrificio, planificacion e inversión. Y una posible sanción que puede suponer meses de trabajo y perder la temporada de verano. Nos duele profundamente que alguien que nos conoce intentará causarnos estragos de esta manera, cuando seguramente sus nietos, hijos, vecinos o esas mismas personas vengan aquí.
Ojalá algún día se valore más a quienes intentan sumar que a quienes, con sus decisiones, terminan haciendo que desaparezca la vida en el pueblo.
Un saludo
Bar el Galgo.