14/08/2023
hoy despediremos a nuestra amiga Carmen Morales , propietaria del Chalet Verde , recientemente fallecida, con una misa funeral en la Iglesia de Ribadesella a las 18,30 h. En su recuerdo esta publicación . D.E.P .
Aurina Corral, Carlos Pañeda, Carmen Morales Bello y Tita Vega fueron protagonistas de los Encuentros Manos Curtidas.
Ribadesella entre pucheros, misterios y salazones
Una mujer del mar, una esposa de ministro y dos hosteleros rememoraron sus vivencias vitales en la cita organizada por la tertulia El Garabato
JUAN GARCÍA
Publicado · 10 de marzo de 2015, 00:15 h
Las placenteras conversaciones que Javier Mateos conduce en los Encuentros Manos Curtidas de Ribadesella alcanzaban este año su plenitud gracias a los cuatro personajes elegidos para la ocasión. Algunos de ellos, medio engañados. Por el cenáculo de El Garabato han pasado gentes de toda índole y condición. Este año se salpimentaron con los pucheros que Carlos Pañeda y Aurina Corral dirigieron en Casa Pacho de Meluerda, la vitalidad de la salazonera Tita Vega y la compostura de Carmen Morales Bello, viuda del que fuera Ministro de Obras Públicas entre 1974 y 1976, Antonio Valdés González-Roldán.
Esta última es la actual propietaria de uno de los emblemas arquitectónicos de la playa de Ribadesella, el Chalé Verde. Canaria de nacimiento y costumbres universales, Carmen Morales deleitó a todos los presentes con la narración de una vida «agradable» en la niñez y placentera en el resto. Durante la postguerra, cursó estudios en un colegio inglés madrileño hasta los catorce años, algo que le permitió conseguir una beca para estudiar un año en un pueblecito del estado de Nueva York, «cerca de las cataratas del Niágara». Allí vivió acogida en una familia clásica norteamericana. Lo que mas le llamó la atención fueron «sus maravillosas cocinas, en las que hacían gran parte de sus vidas».
En su años mozos madrileños recordó cómo patinaban en pandilla por la explanada del Museo del Prado, «algo que hoy sería impensable» y cómo conoció a su marido, el ingeniero de caminos de raíces asturianas Antonio Valdés González-Roldán. Con él se casó en la iglesia de los Jerónimos, pero aquella boda y la posterior luna de miel estuvieron condicionadas por un proyecto muy asturiano en el que trabajaba, el trazado de la carretera Unquera-Llanes. Él fue su redactor, labor que más tarde le llevó al Ayuntamiento de Madrid y posteriormente a la cartera del Ministerio de Obras Públicas con Carlos Arias Navarro como Presidente.
De aquel matrimonio nacieron cinco hijos y con ellos solían veranear en la Manga del Mar Menor. Sin embargo, cuando Carmen Morales conoció Ribadesella en 1987 se enamoró de esta villa y en particular de una casona que estaba en venta, el Chalé Verde. Convenció a su marido, lo compraron y desde entonces se ha convertido en la residencia de verano para toda la familia. El deseo de Carmen Morales pasa porque sus hijos -Marta, Antonio, Elena, Carmen y Luz- mantengan la tradición. Una sana costumbre que siempre ha sido bien acogida en la villa del Sella, donde se aprecia y respeta a quienes eligen este lugar como segunda residencia.