23/08/2026
Hay personas que forman parte de un lugar, y luego está Israel.
Porque si hoy existe El Balneario, en buena parte es gracias a él.
Cuando nuestros padres recibieron aquel primer kiosco, el comienzo de todo lo que hoy conocemos como El Balneario, Israel fue una pieza fundamental para que aquel sueño empezara a hacerse realidad.
Y desde entonces, ha estado ahí.
Ayudando.
Empujando.
Echando una mano en lo que haga falta.
Hablando con todo el mundo.
Y, por supuesto, con su uniforme puesto y su nombre bordado.
Han pasado los años, aquel pequeño kiosco se convirtió en mucho más y hoy El Balneario es lo que es.
Pero hay algo que no ha cambiado:
Israel sigue estando en el corazón de todo.
No es solo parte de nuestra historia.
Es parte de lo que somos.
Es el alma de este chiringuito.
Y eso, por mucho que crezca El Balneario, nunca cambiará.
Gracias, Israel, por ser tan tú. ¡Te queremos hasta la luna! 💙