23/10/2021
Queridos amigos, la función llegó a su fin, más de 32 años hace ya desde la creación de aquel restaurante, Casa Lucio, un largo periplo en el que nos habéis regalado vuestro cariño y reconocimiento, todos los días, en torno a ese cruce de caminos que son los Cuatro Cantones.
Pero igual que todo tiene un comienzo también un día llega el final. Es el momento de la retirada, de pensar en descansar y de dejar paso a una generación que hoy en día viene más preparada que nunca. Los motivos no son otros que los que dicta el DNI, toca jubilarse y por fin descansar, cuidar del huerto y disfrutar de la familia, como cualquiera.
Desde aquí, quiero ofrecer un sincero agradecimiento a todos los palentinos y visitantes de todas las partes del mundo, que siempre han tenido a nuestro establecimiento como un punto de encuentro, un referente en la hostelería de nuestra ciudad. Me marcho con la certeza de que la gente aquí ha comido y bebido bien, pero que sobretodo ha sido feliz y de eso es de lo que me siento más orgulloso. También agradezco el esfuerzo y a veces también la paciencia a todos los trabajadores que a lo largo de estos años han pasado por nuestra casa, de todos ellos guardo un grato recuerdo, pero sobretodo mucho aprendizaje, que al fin y al cabo es lo que da sentido a la vida.
Por último, no puedo olvidarme de mi familia, comenzando por mi esposa Auri, fiel compañera siempre desde los inicios, que de manera callada pero eficiente ha estado en primera línea desde el principio hasta el final, al igual que mis hijos, Borja y Lorena, que aprendieron desde muy pequeños el significado del esfuerzo, y de este apasionante oficio, hoy ambos se llevan para siempre un legado intangible pero extraordinario, los valores que ambos se han forjado son inquebrantables y marcarán el camino en sus vidas.
Gracias amigos, nos vamos, sonó la campana, pero el show debe continuar, larga vida a la hostelería palentina, nos vemos en los bares!
Lucio Pastor