11/01/2025
Las Ruinas del Chelo
"Prefiero morir de pie... que subir de rodillas....."
Hoy es el día de la fiesta del fútbol asturiano, toca hablar de algo relacionado con ese mundo, os voy a contar la historia de como surgió la subida de rodillas, antes de que se convierta en una leyenda urbana.
Era la temporada 2015-2016, el Sporting, en primera, sufriendo como casi siempre, rozando el descenso durante todo ese año, partido tras partido, tuve que oír a los fieles sufridores sportinguistas que ese año no nos salvaba ni un milagro, cada jornada, siempre escuchaba lo mismo, ya avanzada la temporada, el Sporting en puestos de descenso y tras la derrota en Granada por dos a cero, me calenté y delante de Pepe Tambor, Mariano, Fernando y cía, prometí que si no bajaba, subía de rodillas al Ecce Homo.
Los días iban pasando, el Sporting seguía mal, pero llegaba al último partido con opciones, en aquella pizarra del bar, ya estaba dibujado por la artista de mi hermana, la historia, un hombre de rodillas llegando a la capilla del Ecce Homo, y el milagro se obró, victoria en casa ante el Villarreal con goles de Jony y Sergio Álvarez y sin que se me enfade mucho la parroquia rojiblanca, con un poco de ayuda de Marcelino el entrenador de aquella del equipo rival.
Ahora ya tocaba mi parte, toda la vida detrás de una barra, oyendo promesas incumplidas, y yo metido en ese percal, no podía fallar, ya no había vuelta de página, sí o sí, lo tenía que hacer.
Jueves 18 de Mayo del 2016, día de descanso, fue la fecha elegida por mí, cuánto primero quitase ese mal trago, mejor. Esa mañana ya se oía algún run run por la villa, yo sin saber la magnitud de lo que iba a pasar, ya en la comida, en el Fiu Chiti, en Ser Gijón deportivos anunciaron que esa tarde alguien iba a hacer una promesa en Noreña, yo no daba crédito.
Sobre las cinco de la tarde, acompañado de mi hermana, Leti y mi escudero Quini, nos dirigimos a la Plaza de la Cruz para hacer de algo loco, algo real. Mis ojos no daban crédito, cámara de televisión, montón de gente y yo sinceramente cagado. Pepe Tambor me dió la salida, casi mil metros de in****no me esperaban, tras los primeros ocho rodillazos al suelo, sabía que aquello no iba a acabar bien. La calle del Peregrino era interminable, por dentro y por fuera me cagaba en todo, maldiciendo el haber tomado esa decisión, pero mi orgullo, mi cabezonería y los fieles devotos que me acompañaban hacían que no tirase la toalla, y al final llegué, casi cincuenta minutos después, estaba en la capilla echando un culete de sidra, lo peor creía yo, ya había pasado.
La noticia corría como la pólvora, las redes sociales ardían, más de 400 comentarios en La Nueva España, con los "haters" en su salsa, esos que se esconden con falsos nombres y despotrican sin saber absolutamente nada, había comentarios de todo tipo, desde "hijo de p...", que culpa tendría mi madre de tener un hijo mongol a "ahora le tendremos que pagar al tonto ese las heridas", os voy a decir una cosa, sin ofender a nadie, como se nota que los que comentan no fueron nunca autónomos, que fácil es hablar sin conocer, si los médicos tienen que vivir de mis bajas, ya estarían al paro, aunque por aquella estuve más de mes y medio sin doblar las rodillas.
Al día siguiente, portada en El Comercio, la primera hoja en los deportes de LNE con titular de "Chus coronó el Ecce Homo", en "Los Manolos" en Cuatro, imágenes de lo acontecido, por cierto todavía estoy esperando a cobrar los derechos de imagen, yo no daba crédito, un "deportista" como yo, de sofá y mando, en noticias deportivas, con este cuerpo escombro que Dios me dió, me viene a la cabeza la canción "Los periódicos de mañana" de MClan: "Hay quien dice que puede ser perjudicial, sin embargo a mí no me hace mal. La mentira está escrita en los periódicos de mañana. No me interesa lo que digan los políticos, no me creo de la misa la mitad. La mentira está escrita en los periódicos de mañana."
Así fue y así os lo he contado, que decía Ernesto Sáenz de Buruaga, si algún día hacéis alguna promesa, cumplirla, cueste lo que cueste, digan lo que digan, ese día junte fútbol y religión, que podía salir mal....todo!!!!
Volviendo a lo que toca hoy, suerte para todos, si gana el Sporting , mejor, no os voy a engañar, a mi frágil memoria, me llega ese último día en el Chelo, cuándo regalé dos bufandas de Real Oviedo a Germán y Julio, porque el fútbol es para sufridores y ellos se lo merecían todo, o me llegan también imágenes del 2008, cuándo llegué a La Pola, después del ascenso del Sporting contra el Eibar, un "amigo" me pidió la bufanda para después quemarla delante de cuatro graciosos, fútbol es fútbol, nada más, que los colores solo sean de amistad y no de odio.
P.D.: General, recuérdalo, si sube tu Oviedín....te tienes que casar....
Dedicado a todos los que hicieron posible esta historia y que ya no están.
Chus Canga Prieto