04/06/2026
Hay cosas que no necesitan mucha explicación.
Carne cocinada con calma.
Salsa.
Hueso.
Dedos manchados.
Y esa cara de “vale, esto era lo que venía buscando”.
Las Costiyakkas son para comer sin postureo.
De las de coger servilletas de más.
De las de compartir… si te apetece.
Y de las que hacen que la cerveza sepa todavía mejor.
Costillas de cerdo hechas a nuestra manera.
Con fuego, tiempo y ganas de que salgas diciendo:
“Fuaaa como he cenado”.
Solo en nuestra fábrica, de momento.