18/12/2022
35 años y dos meses hace exactamente que empecé como hostelera.
Yo no quería, pero mi marido Javi tomó la decisión, fue el quien me embarcó en esta aventura que por desgracia tuve que continuar sola…
En estos 35 años nos ha pasado de todo, la verdad es que tengo para escribir un libro.
Tengo clientes que llevan conmigo desde el primer día.
Fui viendo crecer a sus hijos y algunos de ellos también se convirtieron en nuestros clientes.
Estos últimos días me habéis emocionado muchísimo y me habéis hecho sentir muy querida.
Ahora llega el momento de disfrutar de la vida y de mi familia, ya que este trabajo te quita mucho tiempo de estar con los tuyos.
No podemos irnos sin dar las gracias a toda esa gente que es incondicional del Rinconín, pero también queremos agradecer (y mandar a la mi**da a la vez) a todos aquellos que nos fallasteis, a esos os damos las gracias por hacernos más fuertes, y ya veis, no nos hacíais falta para seguir…
Por supuesto también les damos las gracias a nuestros proveedores, que incluso en los momentos más difíciles estuvieron con nosotros.
No es oro todo lo que reluce, hubo años en los que el dinero escaseaba y casi no nos llegaba para pagar.
La gente piensa que te haces rico al tener un negocio, nada mas lejos de la realidad (al menos en nuestro caso)
No me olvido de mis trabajadores, a lo largo de estos años fueron varios, y antes de conseguir formar el equipo que ahora está a mi lado, también nos dieron algún que otro disgusto.
Pero vamos a quedarnos con los que hoy me acompañan, y a estos, a Mori, Ivan, Lore, Nieves y Mari les estaré eternamente agradecida por ayudarme a tirar del carro.
Por último, pero no menos importante, también quiero mencionar a mis compañeros de profesión, los demás hosteleros de la plaza, por pelear por Requejo a mi lado, por ayudarme siempre que me hizo falta y por ser unas excelentes personas.
Y ya voy a ir terminando, pero no sin antes volver a daros las GRACIAS en letras mayúsculas.
Me quedo con todo lo bueno, y dejo aquí para siempre los malos momentos.
Ahora pasaré a ser una clienta más de esta plaza y espero veros a todos por los bares.
VIVAN LOS CLIENTES DEL RINCONÍN