08/10/2026
Gussignies, un pequeño pueblo del norte de Francia, a pocos kilómetros de la frontera belga. Allí, en 1973, Alain Bailleux compró el último café del pueblo, un lugar que había servido durante años a los trabajadores de las canteras de mármol de la zona.
La ce***za, sin embargo, ya formaba parte de la familia.
Los Bailleux llevan generaciones vinculados a la elaboración de ce***za. Désiré Bailleux, bisabuelo de la generación actual, era maestro cervecero desde 1879.
Su nieto Roger estudió fermentación en Bruselas y trabajó en diferentes cervecerías de Bélgica y Francia, llegando a dirigir grandes fábricas durante los años de la industrialización cervecera.
Pero con el tiempo decidió volver a Gussignies.
Y allí, junto a su hijo Alain, nació la idea de recuperar algo que se estaba perdiendo: ce***zas tradicionales, con carácter de cereal y levadura, inspiradas en las antiguas fermes-brasseries del norte de Francia.
El 8 de junio de 1989, Au Baron comenzó a elaborar ce***za.
La primera fue Saint-Médard, una saison inspirada en las ce***zas que Roger había conocido al principio de su carrera.
Al año siguiente llegaría la que acabaría convirtiéndose en el icono de la casa: Cuvée des Jonquilles (un homenaje a la llegada de la primavera en Gussignies, lleno de narcisos amarillos).
Eso es Brasserie Au Baron. Una familia que lleva generaciones haciendo ce***za profundamente ligadas a la tradición cervecera del norte de Francia, un restaurante junto al río y un pueblo de apenas unos cientos de habitantes.
Hoy son Florence y Xavier, nietos de Alain, quienes continúan al frente del proyecto.
Más de treinta años después de aquel primer día, Au Baron sigue elaborando ce***za en el mismo pueblo y manteniendo una filosofía que nos resulta especialmente cercana: la tradición no como una pose, sino como una forma de hacer las cosas.
Desde hoy Cuvee Jonquilles y Noblesse Oblige disponible en Be Hoppy.