En qanqoq pasamos olímpicamente de los horarios tradicionales de las sesiones de música electrónica, limitadas en Madrid casi siempre a la noche. Una idea arcaica que se continúa por pura costumbre, pues en las principales capitales europeas abundan desde hace tiempo propuestas vespertinas novedosas, con sonidos que se adaptan de maravilla a los rayos del sol, a las gafas de moda y que cuentan con
insólitas y exóticas localizaciones sólo accesibles para la realización de eventos en horario diurno. Porque qanqoq es una fiesta que sigue el estilo y la estela de clubs como Der Visionaere de Berlín o Half Baked y FUSE en Londres. Nos hemos cansado de pensar que necesitamos algo fresco, algo que nos aporte energía y que nos deje absorber toda esa potencia que sólo la luz nos concede. Decidimos pasar a la acción y revelarnos contra el sistema establecido de horarios y contra una programación monótona, que no satisface a todos y reformar una escena que se merece poder añadir propuestas distintas. La luna no es la dueña absoluta de los bailes y la música de vanguardia. ¡Nos negamos a los tópicos! Queremos que qanqoq sea una vitamina obligatoria para esos oídos electrónicos selectos en constante búsqueda de nuevos beats, que rogaban por la existencia de un lugar donde poder entregarse distendidamente a bailes incesantes hasta el anochecer. Sabemos que no bastaba con cambiar los horarios: la propuesta entera debía apestar a novedad. Por eso te traemos cada semana sesiones impregnadas de las últimas tendencias musicales que recorren Europa, estilos afianzados por aquí y por allá que Madrid conoce, pero que no ha acogido en un lugar concreto ni de forma periódica desde hace tiempo. En qanqoq nos sumergiremos dentro de un amplio bagaje musical que nos llevará a recorrer algunos de los sonidos más innovadores del avant garde electrónico. Nos referimos a esos sonidos limpios —con mucho groove en ocasiones, con un aura más deep en otros— que abarcan toda una nueva gama de estilos actualmente inclasificables que van desde el house al dubby techno pasando por música que repite elementos del mejor minimal de los dos mil, con mucho de microhouse y fuertes influencias de algunos incipientes sonidos de aires minimalistas sudamericanos (liderados por sellos como Cómeme, Melisma y artistas como Ricardo Villalobos o Argenis Brito) y de los de Europa del este, especialmente los de Rumania, el beat en boga al que todos se quieren apuntar. Porque suena rabiosamente nuevo. Y por supuesto hablamos de música altamente bailable, que tanto si baja como si sube las revoluciones incita al bailoteo diurno sin complejos. Música que constantemente te hace viajar, con runrunes incesantes y murmullos que recuperan sin miedo el ambient house de los noventa —voces de ultratumba, conversaciones, risas, sonidos de la naturaleza, puertas que se abren o se cierran— y esa frescura y tradición jazzística que antaño imperaba en la música electrónica, dotándola nuevamente de una gran capacidad de improvisación. En más de una ocasión nos decantaremos por sets en los que simplemente lanzaremos a nuestro público a volar sin alas, a revolverse a merced de estos sonidos envolventes que caracterizan a los tracks que se ha acertado a definir simple y llanamente como “bombas”. Puro armamento químico que explota en tus oídos como en cámara lenta, con bombos que se arrastran a tu alrededor en una perversa y continuada onda expansiva y que acaba arrastrando con todo lo que pilla por delante. Y que a la vez poseen un halo susurrante que envuelve tus sentidos y los paraliza, te sube y te baja de frecuencias, torturándote con este castigo que se te antoja a ratos dulce. Pero en el momento más inesperado, en lo máximo de tu gozo sensitivo interrumpe en tu éxtasis musical y acaba vomitándote sin piedad. Así es nuestro rollo. Nos cautivan irremediablemente los grooves jubilosos que embelesan sin tregua a nuevos bailarines en pro de la claridad, de sesiones musicales con vocación vespertina y máximas inculcadoras de fino zapateo. También nos sentimos atraídos por los sets que nos desconciertan y que desbarajustan nuestros planes de baile sin parar, con bombos a destiempo, bajos sucios y sonidos cadenciosos de sintetizadores analógicos que se unen para conseguir unos resultados dignos de una genuina fusión musical.
Opciones de pago:
Cash
Visa
Gerente General: qanqoq team
https://www.residentadvisor.net/promoter.aspx?id=63882
Atuendo: Casual