Tal era su fama, que incluso Benito Pérez Galdós la incluyó entre sus escritos. La Fontana de Oro es una fonda café que lleva aguantando el paso de los años desde el siglo XVIII. Se encontraba situada en la esquina de la Carrera de los Padres Jerónimos con la calle de la Victoria, en lo que era la calle más concurrida de Madrid. Esta fonda madrileña inspiró posteriormente en el año 1870 a Benito P
érez Galdós en una obra titulada igual que la fonda “La Fontana de Oro” en lo que fue su primera novela. El café fue lugar de reunión de los liberales y punto álgido durante Trienio Liberal. Su historia, se remonta a 1760 aproximadamente donde figura como Posada para Caballeros y botillería, posteriormente es fonda de viajeros. El dueño era un italiano de Verona llamado Giuseppe Barbazan. A finales del siglo XVIII, había tres grandes fondas en Madrid, entre ellas la Fontana de Oro. Detalles de la fachada de la Fontana de Oro
La fonda tuvo su momento más importante durante el llamado Trienio Liberal. Entre los oradores más efusivos de la época se encontraba Antonio Alcalá Galiano que pronunciaba discursos sobre las libertades constitucionales. Benito Pérez Galdós describe en su novela el aspecto del café por aquel entonces y el ambiente que se respiraba. En 1843 la Fontana es adquirida por el francés Casimir Monier que la incluye en las fincas adjuntas, también de su propiedad, dedicadas a baños y sala de lectura. Cambió el nombre a "Hotel Monier". Al pasar los años las guías de viaje definen "Fonda de los Embajadores" al mismo lugar donde se encontraba la Fontana de Oro. Con los años paso de ser taberna a un restaurante vasco y posteriormente el Café Sol y Sombra. Hasta que en el siglo XX se volvió a recuperar como la antigua taberna que fue y además, siguiendo las letras de Galdós para seguir manteniendo su espíritu de antaño. En la Fonda había un espacio al que sólo tenían acceso los socios, denominado La Fontanilla, un altillo donde se daban los discursos de tono liberal. En la actualidad, se utiliza para actuaciones en vivo en el local. Por su carácter liberal, aparecen en sus azulejos retratos de Rafael de Riego o don Juan Martín el empecinado. Interior de la Fontana de Oro
Galdós mencionaba que los techos de la taberna fueron pintados por un maestro madrileño, pero en la actualidad han sido encargados a artistas rusos de la escuela de Bellas Artes. Tres farolas que engalanan la parte central son de época fernandina. En la actualidad la Fontana de Oro es un pub de estilo irlandés, pero respetando la decoración anterior. En esta primera planta la decoración es típicamente irlandesa, banderas y escudos, la decoración se mezcla con la del antiguo café: Cuadros de militares, escudos, mosaicos pintados de la época, etc. En el sótano, se encontraban las cuadras que fueron trasformadas para adaptarlas a uso hostelero, sus paredes y bobedas, están realizadas con ladrillo visto de la época y nos ofrece un ambiente muy acogedor. La decoración es una mezcla de vidrieras de colores, escudos, espadas y cuadros, con motivos típicos de los pubs irlandeses. Lugar muy recomendable para tomarse un café o una cerveza en un ambiente típicamente irlandés.