13/04/2026
David Ramos: Entre el estruendo y la barra
Dicen que los templos se construyen con piedra, pero este bar se construye con las historias de quienes lo habitan. Y tener a David Ramos —el tipo que hace que la tierra tiemble con las cuerdas de Vita Imana— sentado en nuestro rincón, es lo que le da sentido a este caos.
Escribimos esto para agradecerle a David no solo que nos haya elegido como su "cuartel general", sino por todo lo que trae consigo:
Ese toque de oscuridad: Gracias por traer el metal en las venas y la sabiduría de quien sabe que la vida, como un buen riff, suena mejor cuando es cruda y directa.
Las anécdotas de supervivencia: Por esas historias de bolos, furgonetas y escenarios que nos cuenta entre trago y trago; historias que huelen a carretera y que no se pueden escribir en los libros.
El alma de la fiesta: Por esas noches de fiesta salvaje en el bar, donde hemos perdido la noción del tiempo pero hemos encontrado la verdadera fraternidad.
Su generosidad de casta: Por las veces que ha hecho sonar su guitarra aquí, convirtiendo una noche cualquiera en un ritual, y por ese detalle de invitarnos a verle rugir en directo.
David, gracias por tu cercanía, por tu picardía y por demostrar que se puede ser una bestia sobre el escenario y el tío más auténtico al otro lado de la barra. Esta es tu casa, tu refugio y, si te descuidas, también tu perdición.
Que nunca nos falte el ruido ni la siguiente ronda.
Salud, metal y mucha memoria. 🎸🔥🍻