21/07/2026
En los últimos días han surgido comentarios sobre el cierre puntual del bar. Antes de opinar, creo que es justo explicar la realidad que hay detrás de un negocio de hostelería.
Este cierre no se debe a una falta de ganas de trabajar ni a que “ya he ganado lo sufiente”. Se debe, simplemente, a una recomendación médica tras más de 35 años de trabajo ininterrumpido.
Durante todos estos años, la rutina ha sido levantarse cada día a las 6 de la mañana, abrir el negocio seis días a la semana y, cuando el bar cierra sus puertas, seguir trabajando limpiando, organizando, preparando el día siguiente y solucionando todo lo que un cliente nunca llega a ver.
Y el único día de cierre semanal tampoco es un día de descanso. Se dedica a limpiar a fondo el negocio y la casa, hacer inventario, realizar compras y dejar todo preparado para volver a abrir.
Las vacaciones, cuando las ha habido, nunca fueron en Navidad, en Semana Santa , en fiestas, en puentes , apenas fueron poco más de una semana , al finalizar el verano. En todo este tiempo, he trabajado sin descanso, aguantando días mejores y peores, y sobre todo, en algunos momentos ,anteponiendo mi trabajo a mi propia salud.
Pero el cuerpo tiene un límite. Nadie es una máquina.
Uno de los comentarios que más se ha escuchado es: “Ahora que hay más gente en verano, tendría que aprovechar para ganar más dinero.”
Como si el resto del año , no hubiera trabajado!!!!
La pregunta es sencilla: ¿alguien le diría a un trabajador que disfruta de sus fines de semana y de un mes de vacaciones al año que renuncie a ellos para ganar más dinero?
Le gustaría escuchar comentarios que digan : pues vaya persona más tonta que no trabaja los sábados y domingos pudiendo ganar más dinero ?
Seguramente no.
Entonces, ¿por qué ese razonamiento parece válido cuando se trata de un pequeño autónomo?
También se ha dicho que “cierra porque ya ha ganado suficiente.”
Un negocio abre para ganar dinero, por supuesto. Pero ese dinero no cae del cielo. Es el resultado de miles de madrugones, jornadas interminables, trabajar cuando otros descansan, renunciar a fiestas, vacaciones y tiempo con la familia. Además, cuando un negocio cierra unos días, los gastos siguen existiendo: impuestos, seguros, suministros y proveedores continúan llegando igual.
Y para quienes piensan que “en verano y fiestas hay que aprovechar”, les hacemos una invitación.
Trabajen como camareros durante todo el mes de agosto. Descansen únicamente un día a la semana y, durante los 15 días de fiestas, trabajen todos los días sin descanso, como hacen la mayoría de negocios de hostelería. Y después de esa “prueba” , continúen así el año entero, y el siguiente, y el siguiente ……sin descanso y no se les ocurra coger una baja!!!
De hecho, todos los veranos los establecimientos necesitan contratar personal de refuerzo. Sin embargo, encontrar personas dispuestas a trabajar precisamente en esas fechas y tantas horas ,resulta cada vez más difícil, por no decir imposible .
¿Por qué?
Porque la mayoría quiere disfrutar de sus vacaciones, de sus fines de semana y de las fiestas con su familia y sus amigos. Y es completamente lógico.
Entonces, ¿por qué un hostelero no puede necesitar ese mismo descanso, incluso por salud , después de dedicar prácticamente toda su su vida al trabajo?
A quienes hablan sin conocer esta realidad solo les proponemos una reflexión: háganse autónomos, inviertan gran parte de sus ahorros en un negocio, trabajen seis días a la semana, bastantes más de las 8 horas de un trabajo normal, renuncien a buena parte de su tiempo libre, de poder viajar y disfrutar con familia y amigos, y lleguen a una edad en la que quizá tengan algo más de dinero, pero mucho menos tiempo vivido.
Porque el dinero siempre puede volver a ganarse, pero el tiempo, la salud y los momentos perdidos con la familia y seres queridos , no.
Este cierre puntual no es falta de compromiso. Es la consecuencia de una vida entera de esfuerzo y del momento en que, por indicación médica, el cuerpo ha dicho que necesita parar.
Antes de juzgar el trabajo de alguien, quizá la pregunta sea otra:
¿Cuántos de los que hacen estos comentarios estarían realmente dispuestos a vivir así durante más de 35 años?
“Quien nunca ha llevado el peso de un negocio durante toda una vida, difícilmente puede imaginar el sacrificio que hay detrás de cada día que ese negocio se abre.”
Hay veces en las que es necesario explicar las cosas, creo que ha quedado claro 🤭.
Gracias a todos mis clientes, nos vemos pronto .