07/02/2023
Entre estas dos fotos median 4 años, dos libros (suyos) una decena (nuestros).
Ramona fue nuestra primera muesca en un revolver que aun ni sabíamos desenfundar.
La primera referencia de una colección pequeña que iría siempre de la mano de la magnífica .griffin.editor.
Con Ramona no sabíamos nada porque nada teníamos. No había autores esperando publicar con nosotros ni críticos esperando a leer nuestras referencias. Solo teníamos a Rosario, a Ramona, y eso para nosotros era tenerlo todo.
Ese libro lo enviábamos, día tras día, desde Villaverde Alto ante la estupefacta mirada de los empleados de correos. Día tras día. Nos levantábamos y enviábamos un ejemplar a algún punto indeterminado de España. Y al día siguiente otro, y otro más.
Gracias a Rosario, a Ramona, a esos sobres que volaron a no sé cuántos puntitos de España, a sus lectoras entusiastas, a las primeras críticas que aparecieron aquí y allá (especialmente la de ) a presentarlo aquí y allá, nuestra colección pudo permitirse sacar otra referencia y luego otra y otra más y otra.
Es en ese tránsito de sobres enviados ya desde otros lugares, a otras casas distintas y a otras que igual son las mismas, donde intentamos que no se nos os olvide nunca la cara de aquel cartero que, día tras día, antes de meter los libros en el paquete, nos preguntaba; ¿por qué mandáis siempre el mismo libro? ¿por qué no mandáis libros diferentes? ¿siempre vais a enviar el mismo? Y al que nos hubiera gustado contestar que aunque tuviéramos otros, aunque tuviera muchos, en realidad, no teníamos nada más que aquel libro y que eso, para nosotros, era tenerlo todo.
¡Enhorabuena, !