14/04/2013
Por una vez, y sin que sirva de precedente, QUEREMOS COMPARTIR UN MENSAJE IMPORTANTE: La mayoría de vosotros estaréis al corriente de los serios problemas por los que estamos atravesando muchos locales de Granada como el nuestro. Hablamos concretamente del acoso sistemático por parte de los cuerpos de policía local y autonómica contra nosotros, mediante multas rebuscadas, sin denuncia vecinal alguna en la mayoría de los casos, y las redadas anti-droga, cada vez más frecuentes, que rayan lo pomposo y de las que se puede intuir una clara intención de desprestigiar determinados pubs. El que escribe quiere transmitir la OPINIÓN PERSONAL de los trabajadores del Café-Bar PITIKI, en relación con estos hechos:
Opinamos que el Ayuntamiento está llevando acabo una persecución ideológica y cultural a determinados bares que no comulgan con la temática "típica" granadina. Sospechamos que a locales "afines" (permítaseme esta palabra que para nada quiere evocar a ningún régimen totalitario) se les está haciendo la vista gorda y tienen carta blanca para, como he podido ver en muchos casos, tener terrazas hasta altas horas de la madrugada o realizar conciertos amplificados, sobrepasando notablemente los decibelios permitidos, en recintos no soterrados, indebidamente insonorizados y en zonas residenciales. Incluso he visto pubs que operan sin el reglamentario limitador, un aparato que regula automáticamente el volumen de la música adecuándolo a las características del local y su entorno.
Llegados a este punto, he de aclarar que ninguno de nosotros queremos ningún mal a estos lugares de ocio, tan respetables como el nuestro, y les deseamos la prosperidad que para nosotros quisiéramos. Tampoco pretendemos escudarnos bajo la bandera de la cultura. Café-Bar PITIKI, así como el resto de locales de ocio nocturno, es una empresa privada que se limita a obtener los mayores beneficios posibles ofreciendo un producto determinado, y de paso, creando empleo en una época muy dura.
Cuando, en nuestra opinión, el Ayuntamiento de Granada y los mandos policiales ordenan investigar de forma insistente bares concretos, y casualmente todos de temática "alternativa", están haciendo daño a una ciudad cuya gran parte del tejido económico y empresarial reside en el sector servicios. En nuestro caso, muy probablemente la empresa no pueda hacer frente la última multa, lo que conllevaría irremediablemente al cese de negocio, y por consiguiente, a la destrucción de cinco puestos de trabajo, cubiertos por jóvenes debidamente contratados y asegurados. No niego que las multas estén justificadas, en base a la legislación vigente. Lo raro sería encontrar en España una empresa que cumpla a rajatabla todas las leyes concernientes a la actividad que esta desempeñe. Lo que queremos denunciar es lo que consideramos una especie de "operación de limpieza", a cargo de alguien que suponemos que ve un afeo a esta hermosa ciudad nazarí el hecho de que haya una oferta cultural diferente del estereotipo de "tapas, flamenco y corpus", en lo que a locales nocturnos se refiere.
Comparando con otras ciudades españolas, Granada ha podido presumir siempre de ofrecer actividades de ocio de lo más variopintas, pudiendo atraer así a gentes de cualquier nacionalidad, cultura, posición social, edad, ideología, etc... Acotar esta oferta a dos únicas temáticas basadas en...
1) Calle Navas y Plaza de Toros / Restaurantes de gastronomía típica andaluza o granadina / Cafeterías y confiterías especializadas en repostería autóctona.
2) Pubs y discotecas cuya ambientación se basa en "super-hits" radiofónicos actuales / Botellódromo / "Tablaos" flamencos de Sacromonte.
..no consigue sino ahuyentar a una gran parte de público potencial de la capital, y como ya he dicho antes, eliminar empleos que España, Andalucía y especialmente la provincia de Granada, necesitan ahora más que nunca.
Los trabajadores de Café-Bar PITIKI: ROGAMOS que, de ser ciertas (aunque solo sea aproximadamente) nuestras fundadas sospechas, recapaciten los responsables políticos competentes en este ámbito. ROGAMOS que se apliquen las leyes para todos por igual, y ya arrimando un poco el ascua a nuestra sardina, ROGAMOS encarecidamente que estas leyes sean en todo caso analizadas por el sentido común, para evitar así una posible catástrofe en nuestras escuetas fuentes de ingresos. No pretendemos, ni queremos, que se nos permita todo. Somos conscientes de que la actividad hostelera, especialmente a altas horas de la noche, provocan un constante conflicto con los vecinos, agravado por la llamada "ley anti-tabaco" impuesta por Europa, que queriendo velar por la salud de los no-fumadores que entran VOLUNTARIAMENTE a un bar, perjudican severamente la salud de quienes INVOLUNTARIAMENTE comparten calle o bloque con un local nocturno. Así pues, nuestra propuesta es una mayor flexibilidad y comprensión por parte de las autoridades locales y autonómicos hacia los ruidos que irremediablemente se producen a las puertas de los pubs, y una labor de los agentes basada en la información y el llamamiento a la concordia, en lugar de recurrir por norma a la sanción económica o las clausuras.
Es tiempo de tomar decisiones cabales y meditadas, no de recurrir a lo fácil. Es tiempo de ayudarnos entre todos a progresar, no de zancadillearnos sin ton ni son. Es tiempo de mirar por lo que le conviene a Granada y a sus habitantes, y de ser capaces de buscar un equilibrio que propicie una convivencia agradable y productiva para todos nosotros.
Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.