12/10/2019
¡¡¡ Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va !!!
De tranquilote, haciendo mojitos empezó nuestra aventura, allá por julio de 2018.
Quién nos lo iba a decir, el Corralón y las cachimbas, sin tener ni idea de echar una caña, que veranito dieron, bueno bueno. Aguantando carros y carretas, personajes y artistas, sin vasos y sin hielos pero siempre con una sonrisa y haciendo amig@s fin de semana tras fin de semana, madrugada tras madrugada y alguna que otra putivuelta.
Tan bien nos fue, que pasamos del Corralón al Corralón de Los…, pero no me acuerdo, no me acuerdo y si no me acuerdo, no pasó, eso no pasó.
Y volvimos con las pilas cargadas, con alguna baja pero la misma esencia y ganas de más. Y ganas de bailar bachata, porque los domingos en el Corralón han sido de bachata, y lo digo a boca llena y complacido de haber dado ese paso en el que pocos creíamos, y que tuvo su colofón con vendimiadores y concejales bailando, por cierto, que gran noche para ser domingo. También, hay que decir, que ha sido un verano con algún que otro accidente, de los que hemos escapado con buen pie, que no quiere decir con buena mano, aunque para los chupitos, puede ser la excepción, en especial, en uno. Buena pata, la de mi amiga Violeta, vaya ARTISTA, sí con mayúsculas, y quien tenga huevos, que se ponga a dar un concierto solito con su piano. Gracias Violeta.
Y como remate final, y después de darle millones de vueltas, llegó la feria. Y en este punto de la historia, solo puedo dar las gracias a todos los asistentes al Corralón durante esta feria y durante este verano, porque sin vosotros nada hubiese sido posible.
Y sí, El Corralón se acaba hoy con esta publicación, pero siempre quedará el recuerdo de un bar, donde estuvimos muy a gusto tanto clientes como trabajadores. Sin más dilación, quiero agradecer: a mis camareros, aunque más que camareros son ya familia, por sus horas de esfuerzo y sacrificio; a mis amigos, por sus constantes ayudas, aunque alguno esté peor pagado que otros, nunca olvido; a mi familia por apoyarme y hacerme andar con los pies en el suelo; y a mis amores de barra, porque aunque vosotras no lo sepáis, nos decíamos tanto, que mi ilusión por estar allí, derrotaba al cansancio, una y mil noches. Se despide un servidor, satisfecho por lo aprendido y lo conocido en esta experiencia tan bonita, sin palabras para agradecer tanto a todo el mundo.
De tranquilote, invitando a chupitos terminó esta aventura, allá por octubre de 2019.
¡¡¡ Amigos para siempre, means you´ll always be my friend !!!