08/09/2026
Esta semana ZoJo cambia al horario de otoño-invierno.
Abrimos viernes, sábado y domingo, pero eso no significa que el resto de la semana el bar esté parado.
Uno de los días de cierre lo dedicamos, entre otras cosas, a hacer nuestro inventario semanal.
Desde 2020 trabajamos con una aplicación que nos permite realizar de forma ágil el inventario de todos nuestros productos. Gracias a ella sabemos qué tenemos, qué hemos consumido y qué necesitamos reponer antes del siguiente servicio.
Puede parecer simplemente “contar botellas”, pero para nosotros es bastante más que eso.
Trabajamos con stocks mínimos, de forma que cada producto tiene una cantidad de referencia que nos indica cuándo debemos reponerlo. Así reducimos el riesgo de quedarnos sin producto durante el servicio y evitamos acumular stock innecesariamente.
Para hacerlo de forma rápida, tenemos nuestras bebidas organizadas por almacenes, estanterías y ubicaciones numeradas, e incluso conocemos el número de botellas que debe haber en cada nevera.
Pero el inventario tiene otra función todavía más importante: controlar el coste de materia prima.
En hostelería, comprar bien no es suficiente. También necesitamos saber cuánto consumimos realmente, detectar desviaciones y comprobar que ese coste se mantiene dentro de un rango que permita al negocio seguir siendo sostenible.
El coste de materia prima, junto con el coste de personal, forma lo que en restauración conocemos como Prime Cost: dos de los costes con mayor peso en la cuenta de resultados y también de los más sensibles a los cambios de temporada.
Por eso, cada semana revisamos consumos, stock, compras y posibles desviaciones.
Todo esto ocurre un día en el que, desde fuera, puede parecer que ZoJo está cerrado.
Porque cerrar al público no significa que el bar esté parado.