02/05/2025
Nada sucede al azar.
Gracias a los que me acompañaron desde el primer día, a los que llegaron después, y a los que me acompañan al cierre. La mayoría de las veces que lo intentamos, no acertamos, pero con Café Berlín sí.
Cada día, cada conversación, cada minuto tanto bueno como malo, fue el mayor aprendizaje de mi vida.
La mejor formación que he recibido, hemos sufrido, disfrutado, a niveles como nunca antes. Pero lo importante es que es un puente, hacia delante y que sin él, nada de lo que tengo sería posible. De todas maneras cada día que pasa me doy cuenta de que se menos. 🦋
Gracias, Berlín.
Miguel Rojo.