31/03/2026
Hoy no cierro solo un negocio… hoy cierro una etapa de mi vida.
12 años. Más de una década donde he dejado mucho más que horas de trabajo. Aquí he dejado tiempo, energía, sueños, ilusiones… y también una parte de mí que ya se queda para siempre entre estas paredes.
Este lugar ha crecido conmigo. Me ha visto cambiar, aprender, caer y levantarme. Ha sido testigo de días inolvidables y de noches eternas, de risas que aún resuenan y de momentos en los que todo pesaba un poco más… pero nunca faltó algo que me hiciera seguir adelante.
Porque si algo ha hecho especial este camino, habéis sido vosotros.
Personas que llegaron como desconocidos y que, sin darme cuenta, se convirtieron en parte de mi vida. No eran solo clientes… eran conversaciones que me alegraban el día, eran rutinas compartidas, eran abrazos, eran confianza, eran hogar.
Aquí no solo se servían cafés o comidas… aquí se compartía vida.
Cada saludo, cada “¿qué tal estás?”, cada rato juntos… todo eso es lo que de verdad ha dado sentido a estos 12 años. Y eso no se puede cerrar, ni apagar, ni olvidar.
Hoy me voy con el corazón encogido, con ese n**o que cuesta explicar… pero también con una gratitud inmensa. Porque he tenido la suerte de vivir algo que no todo el mundo vive: sentir que tu trabajo también es un lugar donde pasan cosas por de verdad, donde se crean vínculos y donde el tiempo deja huella.
Gracias. Gracias a cada persona que ha entrado por esa puerta, aunque solo fuera una vez. Gracias a los que os quedasteis, a los que repetisteis, a los que hicisteis de este sitio un pedacito vuestro… y también mío.
Me llevo mucho más de lo que dejo.
Y aunque hoy baje la persiana, todo lo vivido aquí seguirá latiendo dentro de mí para siempre.
No es un adiós… es un “gracias por haber formado parte de mi vida”.
De corazón. ❤️