15/09/2024
Que nunca muera nuestra tradici贸n costumbre Acestral
| Cr贸nica ancestral de las concheras de la provincia de Esmeraldas
Por: Marcel Bonilla
El manglar, ese ecosistema ancestral y sagrado, ha sido por generaciones el coraz贸n que late al ritmo de las mareas, sustentando la vida de las concheras, mujeres valientes que encuentran en sus aguas el sustento diario.
En los cantones Eloy Alfaro, San Lorenzo y Muisne, esta pr谩ctica es mucho m谩s que una actividad econ贸mica; es un legado que conecta a las familias con la tierra y el mar, con la cultura y las tradiciones que se hunden en la historia de Esmeraldas.
En Tambillo, ubicado en el cant贸n San Lorenzo, las ma帽anas empiezan antes del amanecer. Cuando el agua del manglar retrocede, dejando al descubierto su lecho lodoso, las concheras salen con sus herramientas: canastos en mano, vestidas con botas altas, cubiertas de lodo hasta la cintura.
Saben que el manglar les exige esfuerzo, pero tambi茅n les recompensa con las codiciadas co**has negras, que no solo nutren las mesas de sus hogares, sino tambi茅n de aquellos que dependen de este recurso para subsistir.
En Eloy Alfaro, las concheras de Santa Rosa mantienen vivo este oficio. Sus manos expertas escarban en los sedimentos del manglar, recuperando las co**has que luego ser谩n llevadas al mercado.
Santa Rosa es un ejemplo de comunidad que no solo explota el manglar, sino que lo cuida. Han comprendido que la conservaci贸n del manglar es vital para la supervivencia de las futuras generaciones. Aqu铆, el respeto por la naturaleza va de la mano con la necesidad de sacarle provecho sin destruirlo.
En Muisne, los ecosistemas de manglar de la parroquia Bol铆var, as铆 como en el sector de Bunche, son el escenario de la misma danza matutina entre mujer y mar.
Las concheras, con sus rostros curtidos por el sol y las manos endurecidas por a帽os de trabajo, recogen las co**has que brotan de la tierra como una bendici贸n.
A lo largo de la r铆a del r铆o Muisne, estas mujeres encuentran en las co**has no solo una fuente de ingresos, sino una manera de dignificar su esfuerzo y el de sus ancestros.
Pero detr谩s de esta actividad hay mucho m谩s que una historia de lucha diaria. La labor de las concheras encierra una esperanza ancestral que sigue vigente: la posibilidad de mantener vivas las tradiciones mientras se lucha por mejorar las condiciones econ贸micas de sus familias.
Estas mujeres, que en su mayor铆a han heredado este conocimiento de sus madres y abuelas, no solo ven en la co**ha una fuente de ingresos, sino tambi茅n un s铆mbolo de resistencia y perseverancia.
Sin embargo, tambi茅n hay un llamado de alerta. La extracci贸n de co**has, aunque vital para muchas familias, enfrenta el desaf铆o del deterioro ambiental.
La p茅rdida de manglares, la sobreexplotaci贸n y los efectos del cambio clim谩tico amenazan este equilibrio. Las concheras lo saben, y muchas comunidades han comenzado a implementar medidas de conservaci贸n, buscando un balance entre tradici贸n y sostenibilidad.
As铆, la historia de las concheras de Esmeraldas es una cr贸nica viva, un relato de mujeres que caminan al ritmo del agua, que luchan contra la adversidad, pero que tambi茅n han aprendido a honrar y proteger el manglar que tanto les ha dado.