11/02/2020
Queridos amigos, clientes, visitantes de la Tierra, y de otras galaxias cercanas:
Les informamos que desde esta fecha, el Templo cierra sus negras puertas por toda la eternidad.
Ha sido un placer y una gran satisfacción haber puesto a navegar esta nave en esta formidable tierra. Siempre fuimos y seremos una minoría en un ambiente adverso al rock,
pero como ocurre en los bellos romances, todo tiene un principio y un final.
Quisiéramos agradecer a todas aquellas personas, rockeras y no rockeras, que nos apoyaron durante tanto tiempo para mantener este espacio. Hemos intentado oxigenar la escena musical para preservarla y que siga creciendo.
Gracias a toda la gente, los amigos, las bandas que tocaron y mostraron su arte e incluso a los que nos atacaron porque no les gustaba el tipo de rock que escuchaban, porque de eso se trata el rock: de rebeldía y contestación.
Recuerden que son especiales, porque son una minoría dentro de una minoría. No son ovejas, sino lobos solitarios.
Así que cuando el vecino ponga el equipo a todo volumen con vallenato o champeta, ustedes pónganlo más alto y ahóguenlos con todo el esplendor.