09/10/2012
09:57 p.m.
Parrilla y bar / OPINIÓN
Me gusta cuando aterrizo en un nuevo restaurante por casualidad y termino descubriendo un lugar que bien vale la pena recomendar.
Eso fue lo que me pasó hace unos días en Medellín. Caminaba por El Poblado con la remota esperanza de encontrar un lugar en el que pudiera ver un partido de fútbol de mi equipo y de paso relajarme luego de una extenuante jornada de trabajo.
Caminaba por ahí cuando vi a lo lejos, en un local del Centro Comercial RíoSur llamado Chilli Martini, una pantalla en la que se dibujaba la camiseta de mi equipo.
Corrí emocionado y allí estaba el partido, que acababa de comenzar. Tenía por delante los noventa minutos del juego más los quince de descanso: esperaba que, además de la pantalla, hubiera buena comida.
Con un ojo en el televisor y otro en la carta, repasé un menú de corte tex/mex, en el que figuraban varias carnes, que empezaron a tentarme, hasta que descubrí unas costillitas de cerdo barbecue que el mesero me recomendó con emoción.
Y entiendo por qué: se trata en realidad de un plato muy bien logrado -y muy bien servido, por cierto-, que resultó ideal para el momento, pues prácticamente no tuve que despegar los ojos de la pantalla mientras agarraba las costillitas con la mano. Está permitido.
Podría pensarse que quizás no hay que hacer mayores maromas culinarias para lograr que este plato quede en buen punto, pues tanto el cerdo como la salsa barbecue son gustosos por excelencia.
Pero la receta tiene su ciencia: para empezar, hay que escoger muy buenos ingredientes, con el porcentaje justo de grasa; hay que disponer de una buena parrilla y encontrar el punto ideal; decidir si la salsa va aparte o si baña las costillas -yo prefiero la segunda opción, tal y como me la ofrecieron en Chilli Martini- y hay que diseñar un acompañamiento que no se robe el protagonismo, pero que tampoco parezca poca cosa frente a la fuerza de las costillitas: una buena ensalada y unas papas que tengan alguna gracia, tal como las que me dieron.
Fue afortunado el hallazgo de este lugar, que sus dueños presentan con las palabras precisas: grill & bar. Porque grill alude a una buena parrilla -como la que en efecto tienen- y la complementan con una tentadora carta de bebidas. Lo recomiendo.
Chilli Martini. Carrera 43A No. 6 sur-26, local 135, Centro Comercial RíoSur, Medellín. Teléfono: (4) 268-7480.
Columna de Sancho
Crítico gastronómico