28/02/2020
Tengo que empezar este post con una palabra muy bonita y que no podía ser distinta a GRACIAS.
A nuestra apuesta gastronómica en Chía le hemos puesto el corazón. Nuestro concepto ha enamorado a las personas que han tenido la oportunidad de compartir un buen rato en nuestras mesas.
Más que un restaurante, hemos querido ofrecer nuevas sensaciones de sabor, al tiempo que nos enfocamos en generar bienestar, contribuir a la sostenibilidad y ser un vehículo que aporte un grano de arena a las problemáticas alimenticias y agrícolas de nuestros tiempos.
Tenemos que dar las gracias a un montón de personas y proveedores con quienes hemos venido construyendo este proyecto. Gracias, desde luego, a nuestros clientes y a quienes se dieron la oportunidad de probar nuestra propuesta. Un sentido agradecimiento a Juancho, en la foto, por ser nuestra mano derecha en la cocina.
Escribo todo esto porque junto con Alejandra y Emilia, la familia Lia, a partir de hoy nos radicaremos fuera del país por una temporada.
Es por esto que quiero informarles que temporalmente no seguiremos brindando el servicio de restaurante.
Nuestra casa, sin embargo, seguirá disponible para atender eventos corporativos, sociales y académicos.
Si bien suspenderemos la actividad de Lia como restaurante bar, esta seguirá siendo la casa de todos.
Y eventualmente, espero regresar para hacer experiencias gastronómicas pop up, a nuestro estilo.
Desde esta cuenta seguiré compartiendo reflexiones gastronómicas y locuras que me vaya encontrando en el camino.
Nos vamos con la energía bonita que recibimos de ustedes, de nuestros proveedores, de la prensa, y de todos quienes nos han rodeado en esta aventura. Seguro nos volvemos a encontrar.
-Pablo Aya-