12/07/2022
Los mundos y las estrellas nacen, viven y mueren como las personas. La vida de un ser humano se mide en décadas, la vida del Sol es cien millones de veces más larga.
Comparados con una estrella somos algo efímero, como criaturas fugaces que viven toda su vida en el transcurso de un solo día. Desde el punto de vista de un ser efímero los seres humanos somos imperturbables, aburridos, casi totalmente inconmovibles, dando apenas una ligera indicación de que hacemos algo alguna vez.
Desde el punto de vista de una estrella, un ser humano es un diminuto relampagueo, uno de los miles de millones de breves vidas que parpadean tenuemente sobre la superficie de una esfera extrañamente fría, anómalamente sólida, exóticamente remota, hecha de silicato y de hierro.
Carl Sagan, 𝐶𝑜𝑠𝑚𝑜𝑠