26/03/2019
Whisky japonés. 🇯🇵
En Japón se empezó a producir whisky de forma artesanal a principios del siglo XX, pero no fue hasta 1923 que puede considerarse que realmente nació el auténtico whisky japonés, con la construcción de la primera destilería en Yamazaki.
El whisky japonés se caracteriza por haber imitado casi al pie de la letra el sistema de producción escocés de principios del s. XX. Así, todavía se utiliza el fuego directo en los hornos. También se utilizan alambiques con tubas fijadas con remaches, y por tanto se pueden cambiar las tubas para ir variando el estilo de whisky cosa que permite hacer hasta 60 tipos de whisky distintos con tan solo los 6 alambiques. El whisky japonés utiliza, además de las barricas de roble europeo (generalmente envejecidas con vinos de Jerez) y las de roble americano (nuevo o envejecido con la fabricación de bourbon), barricas de roble blanco japonés (mizunara)
Debido a la escasez de destilerías y a la competencia entre ellas, cada una ha debido elaborar múltiples single malt, por lo que la variedad de la gama de cada una de ellas es extraordinaria.
La cebada utilizada en los whiskies japoneses proviene principalmente de Escocia. Las destilerías japonesas están entre las de mayor altitud del mundo. Esto hace que el agua esté a una menor presión, y que el punto de ebullición sea más bajo. Lo que permite fermentar a una temperatura menor y capturar más aromas.
Gracias a su delicado sabor a turba -mucho más tenue que el tradicional- y a las purísimas aguas que intervienen en su elaboración, siempre con doble destilación a baja presión y, en muchos casos, utilizando todavía bambú para el filtrado, lo que le transfiere un color, aroma y sabor inconfundibles, más suaves y dulces. @ Viña del mar, Chile