29/07/2020
Al parecer tendré que aclarar la situación para que el señor Felipe Aguilar no tenga que contestar cada comentario a la anterior publicación, y como dije antes, apelo al respeto.
Las salas Yungay en el último tiempo fui yo (feña), en común acuerdo con Gustavo y los traspasos de inversiones desde y hacia el estudio y salas respectivamente. Por lo tanto que diga que cierro las salas no es erróneo ni falaz.
Cierro el trabajo que di desde el comienzo por atender, ayudar, apoyar, levantar, criticar, aprender, conocer, sudar, trasnochar, dejar en segundo plano a mi familia y un hijo que nacía cuando comenzamos este proyecto.
Cierro cada hora trabajada, cada fin de semana trabajado, cada arreglo (de infra) hecho, más sudor.
Cierro cada amistad hecha (que espero sigan), cada aprendizaje, cada risa y cada rabia...cierro y me da mucha pena, porque me gustaba mucho lo que hacía, pero se hacía insostenible por muchas cosas aparte del arriendo. Por eso, que una rémora venga a decir que solo se va Fernando me parece de un mal gusto tremendo. Yo espero que les vaya bien, no tengo porqué desearle mal a nadie, no soy así.
Quise despedirme de todos, pero lamentablemente no hubo tal respeto...ni empatía. Yo no sé qué harán ahora ahí, sé que harán un café, estaban haciendo una escuela y no sé qué otras cosas. Y espero que les vaya bien, mientras haya apoyo al músico y a la música bienvenido. Pero yo me voy...mis salas yungay cierran, las que vendrán que hagan la pega.
Pienso seguir, no será tan pronto, es harta la inversión, pero grande la motivación.
Cierro, como último suspiro, este libro lleno de anécdotas.
Saludos nuevamente, y cúidense y cuiden al otro, y como dije ...2021 ven a mi!!!