22/03/2021
Requiem Para SuperFreak
Hoy, hace poco mas de un año que SuperFreak cerró sus puertas para siempre. Claro que en ese momento no lo sabíamos. Cuando la ola de pandemia recién había roto contra ésta costa, creíamos que serían solo unos días o a lo sumo unas semanas de inactividad. Aprovechamos ese tiempo parados para pensar ideas y organizarnos para el regreso, mientras que en casa nos dedicabamos de lleno a otras actividades y proyectos mas acordes con este inesperado contexto.
El tiempo pasó y nos fuimos dando cuenta de la realidad: El mundo había cambiado y era hora de mirar definitivamente hacia otros horizontes. Cuando en octubre del 2020 llegó el momento de "abrir", las situaciones sanitarias y económicas del país eran pésimas sumado a que las restricciones para el rubro eran tan severas que no nos cerraba ningún tipo de cuenta por mas optimista que fuera. No había vueltas que darle: trabajando con esas limitaciones dentro de este contexto las ganancias se hundirían, los pagos cesarían y las deudas se acumularían. Para colmo, soy lo que hoy se define como "paciente de riesgo" por mi historial con enfermedades respiratorias.
Para que se den una idea, abrir en ese momento hubiera sido el equivalente comercial a largarse a andar en bicicleta por la Panamericana en hora pico, con los ojos vendados y en medio de una neblina espesa que no se sabe cuando se va a disipar: Podrás pedalear un rato, pero en algún momento es muy probable que te pegues El Palo.
Vayan mis felicitaciones a los que decidieron seguir peleandola en medio de este desastre.
SuperFreak significó mucho para mi, el trabajo mas divertido que haya tenido. La pasé genial, trajimos a artistas impensados, ayudé con laburo a muchos amigos (a los que ya tenía y a los que hice allí mismo), dimos un espacio totalmente libre a la expresión local, cambiamos ordenanzas municipales a favor de los artistas y conocí a mucha gente impresionante. De hecho, conocí a mi esposa ahí... y festejé mi casamiento! Por supuesto, ese lugar me hizo muy felíz.
Pero una de las mejores cosas era verlos a ustedes pasandola bien. De alguna manera, ser el responsable de hacer que un montón de gente se divierta en la comunión de un buen momento te hace el receptor de una energía que se vuelve adictiva de lo fuerte e impresionante que es. Los colegas que hayan visto a sus bares y locales llenos de gente contenta saben de lo que estoy hablando. Así que a todos ustedes quiero decirles que les agradezco muchisimo todos esos increíbles momentos vividos en la esquina de Independencia y Brown.
A partir de esta semana, en ese lugar abrirá un local de ropa, sahumerios y productos new age, a cuyos dueños le deseamos toda la suerte.
Y hablando de gente que cree en la reencarnación, no descarten que en algún momento volvamos a encontrarnos. Quizas volvamos en otro lugar, con otro nombre o, como Alf, en forma de fichas 😃
Lo que si, solo les voy a pedir una cosa: ahora no me llenen el estado de "caritas tristes" como si se les hubiera mu**to el hamster o algo así. En estos momentos lo único que se permite hacer es mirar hacia el frente, en direccion a la próxima cosa maravillosa que nos espera. La verdad es que hubiera sido fácil envolverme en la bandera de "la cultura" y pedirles "por favor una ayudita" pero, si bien agradezco mucho que músicos, clientes y gobierno se hayan acercado para ver si necesitábamos una mano, personalmente creo que músicos, clientes y gobierno tienen cosas mas importantes en que ocuparse o gastar su dinero que en salvarme a mi. Y mas dentro de éste bardo en el que estamos hoy inmersos. Por suerte, en el país de la limosna sistemática, soy un hombre ya grande que sabe darse maña en un par de profesiones.
En cuanto a la Cultura, tampoco se preocupen tanto: Desde que pintamos unos mamuts en las paredes de una cueva, la humanidad siempre encontró la forma de expresarse por los medios que le fueran de su alcance y evolucionó gracias y a la par de ellos. La expresión artística es una necesidad vital que viene dentro nuestro y está mas allá de cualquier situación adversa. La Cultura nunca morirá, por mas bombazos que le tiren.
Sin mas, cierro este extenso requiem diciendoles que SuperFreak se nutrió siempre en su esencia de la música, el encuentro, las risas y la amistad de ustedes, por lo tanto, allí donde haya música, encuentro, risas y amistad SuperFreak vivirá.
Gracias, Gracias, Gracias
Fernando Gulden
SuperFreak Bar
(Foto: una noche cualquiera en SuperFreak. Circa 2014)