15/08/2026
"De chico creí, como casi todos, que “ostracismo” provenía de ostra. Era claro que San Martín se había encerrado dentro de su caparazón, aislado del mundo exterior, protegido de las maledicencias de los hombres prefiriendo la
soledad, lejos del ruido y las luces fastuosas.
Pero no.
Y allí radica parte de mi asombro, lo cual contribuyó
al título del libro. Ostracismo viene de “ostracom”, que
era un pedazo de cerámica en que los griegos escribían.
También se usaban estas cerámicas para votar cuestiones
resueltas en el ágora. Cuando el voto era por el destierro
de una persona, tal pena se denominaba “ostracismo” por
haber sido tallado el voto en el ostracom.
Así, la historia de Arístides (seudónimo elegido por José de San Martín al ingresar a la masonería en 1808) llamado "el Justo", el general griego
que, voluntariamente se aleja y deja el mando del ejército
en manos de Milcíades convencido que la lucha debía llevada adelante por una sola persona, y que su presencia
sería contraproducente a un interés común mayor, continúa luego de la victoria griega en Marathon.
Arístides el Justo regresa a Atenas, pero las diferencias con
Milcìades recrudecen y las autoridades deciden someter
a votación cual de los dos debía desterrarse. En medio
de la elección, un soldado sostiene su ostracom entre las
manos sin decidirse a escribir su voto, cuando Arístides
lo ve y le pregunta:
-¿Por qué no votas?
-Porque no sé leer ni escribir, contesta el soldado.
-¿Quieres que te ayude? Dime a quien quieres deste-
rrar, si a Arístides o a Milcíades, y yo escribiré tu voto.
-Gracias. Escribe Arístides.
-Bien, pero te pregunto… ¿Por qué quieres desterrar
a Arístides?
-Porque estoy cansado de que lo llamen “el Justo”,
aunque lo sea.
Arístides estampó su nombre en el voto y se retiró a
esperar el resultado, que lo condenó al ostracismo.
Seguro José de San Martín conocía la historia. Y eligió
ser Arístides, al que desterraron cansados de su justicia y que eligió lo mejor para su pueblo aunque eso fuera en contra de su propia gloria, antes que Milcíades, quien se quedó con todo el triunfo. Lo asombroso es que San Martín eligió el seudónimo de "Arístides" 14 años antes de conocer a Simón Bolivar en Guayaquil, reeditando la historia de sacrificio y desprendimiento por la gloria del general griego, lo que da la seguridad que siempre estuvo seguro que, ante la misma situación, tomaría la decisión más beneficiosa para el pueblo y no para su gloria personal".
¿QUIEN FUE EL PRIMERO EN USARLA?
"Ostracismo" es una palabra extraña en nuestro idioma como sinónimo de exilio. Pero...¿Quién fue el primero en usarla?
Asombrosamente, fue el propio San Martín quien la escribe en una carta a Manuel Moreno, hablando de sí mismo:
'"Once años de un ostracismo voluntario de mi patria, preferible a tomar parte en sus desavenencias; cortadas por sistema casi todas mis relaciones con mis antiguos amigos de América; mi notorio desprendimiento a todo mando e intervención en sus asuntos políticos, mi carácter no desmentido en todo el curso de nuestra justa revolución; mis servicios rendidos a la independencia de Sudamérica y, en fin, mis notorios compromisos con el gobierno español (compromisos de pescuezo, señor doctor), me daban derecho a esperar el que mi nombre no fuese tachado por una impostura tan altamente grosera como ultrajante..."
Esto aparece en una carta que San Martín le escribió a Manuel Moreno el 30 de julio de 1834 desde Grand Bourg.
Otra prueba más que el Libertador conocía la historia de Arístides y su padecer, y como se referenciaba en la vida del general griego hasta el punto de usar ese nombre dentro de la masonería.
Luego Mitre la tomaría para su biografía y los demás historiadores la repetirían hasta el punto de ser sinónimo de su exilio, sin ser utilizada en ningún otro caso, al menos que yo conozca.