09/08/2026
Antes de unir continentes por el aire hubo que aprender a aterrizar sobre el hielo.
En el invierno de 1962, el Glaciar Upsala se convirtió en una pista de entrenamiento. La misión era difícil de lograr: operar aviones sobre nieve y hielo en condiciones similares a las de la Antártida.
Durante días, pilotos y tripulaciones practicaron aterrizajes, despegues y maniobras en un terreno impredecible. La superficie y el clima cambiaban y el margen de error era mínimo.
Estas imágenes muestran mucho más que aviones sobre un glaciar. Muestran la Patagonia mas cruda, un paisaje que no da ninguna ventaja.