07/09/2026
Hoy nos toca despedir, con un dolor inmenso, a nuestro pilar, al anfitrión de tantas noches, de tantos encuentros, de tantas risas y de tantos momentos que quedarán para siempre guardados en nuestra memoria.
Martín Caro.
Para muchos fue jefe.
Para otros, amigo, hermano, compañero, padre.
Pero para quienes tuvimos la dicha de compartir Croco, Martín fue mucho más que cualquiera de esas palabras.
Fue parte del corazón de nuestra casa.
Quienes pasamos por Croco sabemos que no era solamente un lugar. Era una familia. Y Martín fue, sin dudas, una de las personas que hizo posible que esa familia existiera.
Siempre nos recibió con esa sonrisa tan característica, con su forma de hacer sentir a cada persona parte de algo, con sus ganas de compartir, de celebrar y de disfrutar junto a nosotros.
Detrás de cada noche, de cada evento, de cada brindis, y de cada recuerdo, queda también un pedacito de él.
Hoy queremos decirte gracias.
Gracias por todo lo que diste.
Gracias por cada oportunidad, cada enseñanza y cada palabra.
Gracias por las risas, por los momentos compartidos y por haber construido junto a nosotros tantos recuerdos que hoy se vuelven todavía más valiosos.
Gracias por haber sido nuestro jefe, pero también por habernos permitido sentirnos parte de algo mucho más grande: una familia.
Nos queda el enorme privilegio de haberte conocido, de haber compartido parte de nuestras vidas con vos y de llevarnos para siempre todo aquello que construimos juntos.
Tu partida deja un vacío imposible de explicar, pero también deja una huella imposible de borrar.
Porque hay personas que no se van del todo.
Se quedan en las historias que contamos, en las canciones que nos hacen recordar, en las noches que alguna vez compartimos, en cada rincón de esa casa que fue testigo de tantos momentos y, sobre todo, en el corazón de quienes tuvimos la suerte de cruzarnos con vos.
Gracias por haber sido parte de nuestra historia.
Gracias por haber dejado una parte de vos en cada uno de nosotros.
Nos quedamos con todo lo vivido, con todo lo aprendido y con ese amor que ninguna despedida puede borrar.
Porque el amor siempre trasciende.
Hasta siempre, Martín.
Tu familia de Croco. 🤍