09/03/2018
Me acuerdo de esto. Leer estas palabras te recuerdan porque empezamos, porque seguimos y porque queremos hace nuestra cerveza.
¿Por qué elegimos ser Cerveceros Artesanales?
¿Por qué elegimos hacer cerveza artesanal?
“Luego del día que la conocí, nada volvió a ser igual. Me enloquecí con su perfume, su dulzura y su sabor. Su cuerpo me apasiona y, lo mejor de todo, es que siempre está burbujeante para mí y mis amigos ¿Cómo no enamorarse de ella?
Para la gran mayoría de la gente es dificultoso entender por qué existen personas que eligen elaborar su propia cerveza. Más aún cuando se encuentran emplazados geográficamente en la tierra del asado y el vino. Donde, comúnmente, la cerveza es una amarillenta y muy acuosa opción veraniega para mitigar la sed, a un precio muy inferior respecto a la prestigiosa bebida de Baco, y a costa de una jaqueca matutina que nos acompañará al recibir el nuevo día.
¿Cómo explicar que no es así? Que hay motivos que nos pueden llevar a ocupar seis o siete horas de un feriado, luego de una de esas semanas que se empeñan con hacernos creer que es la rutina quien comanda el timón de nuestras vidas. Bien, tras consultar entre los homebrewers de argentina que conforman la lista de correo de la Asociación Civil Somos Cerveceros es posible afirmar que, justamente, “Somos Cerveceros”:
Porque es una elección de vida para aquellos que intentan recuperar la esencia de las cosas, de estar en contacto con la naturaleza, con nuestro origen; y qué mejor elección que hacerlo a traves de la bebida alcohólica que surgió en los albores de la civilización. Porque al transitar su historia es posible conocer la nuestra.
Porque no queremos elegir entre “lo que más se vende”, o lo que “todos toman”, guiados por el millonario dedo índice de la publicidad. Los cerveceros artesanales elaboramos la cerveza que nos gusta beber y compartir con amigos, no la que más dinero nos permite atesorar. Utilizamos no sólo los mejores insumos que podemos conseguir, sino que cada receta posee aquel invaluable ingrediente que las grandes empresas no pueden comprar: “pasión por lo que hacemos”.
Para un cervecero, una pinta inundada de su cerveza, es como ver parte de de si mismo en ese recipiente de cristal. Es ofrecerse y ofrecer a los suyos la propia esencia hecha sustancia, transformada en ese elixir que los dioses utilizaron antiguamente en las orgías más memorables.
Elaboramos cerveza porque nos obliga a ser un poco científicos, ingenieros, químicos, mecánicos, electricistas, físicos, matemáticos, inventores, filósofos y soñadores; ya que buscaremos hacer siempre una cerveza mejor que la que acabamos de crear. Porque, como dijo un cervecero cuyano, tierra donde el vino reina adormecido en su trono de roble francés: “la cerveza es el resumen perfecto de la relación entre la ciencia y el arte”; y para que no se sienta solo, Benjamín Franklin escribió centurias atrás: “la cerveza es la prueba de que Dios nos ama y quiere que seamos felices”.