15/07/2020
Hoy se cumplen 4 meses desde la última vez que abrimos. Aquel 14 de marzo, el salón del primer piso permaneció cerrado: la música en vivo, actividad esencial del humano prepandémico, fue la primera de una larga lista de cosas que íbamos a dejar de hacer. Entonces no tocó Verano Sin Pileta, como estaba programado, y la escena alternativa que siempre nos regaló bellos nombres, esa vez nos dio también un mal presagio. Lo que vino se sintió como un verano sin pileta ni manguera ni naranjú. Como un otoño entero de escenarios vacíos. Triste como tu mirada, amigue, si te dijéramos la cantidad de birra que se echó a perder en su barril. Entendimos que no eran tiempos de Rabia, que un lugar como el nuestro solo funcionaba por y para el encuentro de muchos, el contacto estrecho, la transmisión y el contagio de todo lo que hubiera para pensar o celebrar.
Pasaron 4 meses, decenas de consejos de la OMS, cientos de noticias falsas y miles de muertes verdaderas, y aunque todavía no sepamos cuándo ni cómo, seguimos creyendo que nuestro espacio volverá a ser necesario, transitado, habitado. Por eso, si alguna vez pasaste por el bar, si subiste y bajaste nuestras escaleras para tirarte unos pasos a la madrugada, pedir un negroni en la barra de arriba, buscar los tequeños, la hamburguesa o la pinta de esa cerveza roja medio dulzona que nunca recordás cómo se llama, si estuviste con nosotrxs allá en esa época en la que la gente no se saludaba con los codos, te agradecemos siempre, porque tampoco fueron tiempos fáciles, y te pedimos que nos sigas acompañando.
Pronto, se vienen promociones y sorteos para darnos un poco de alegría, de esa que viene entre dos pancitos, un poco de paciencia en lata fría hasta que llegue la Nueva Normalidad.
Volveremos, rabiosxs. 🌿
📸📷: .eme @ Rabia Bar