21/05/2020
Querides amigues, como muchos sabrán y otros se lo imaginaran, “Barba” no volverá abrir. Si bien, por diferentes razones, no teníamos intención de continuar más allá del 2020, el distanciamiento social preventivo y obligatorio, sumados a los 4 años de gobierno neoliberal macrista, acelero los tiempos y las decisiones. Es lamentable que, después de 20 años, se den así las cosas. No tenemos otra opción, nos toca despedirnos así, virtualmente.
Nacimos resistiendo al neoliberalismo de los 90’ y con la crisis del 2001 a la vuelta de la esquina. Sobrevivimos como pudimos al macrismo en la ciudad y en el gobierno nacional. Resurgimos como el ave fénix muchas veces, pasamos por diferentes etapas, pero hasta acá llegamos.
Las anécdotas, durante estos días, suceden unas tras otras, son interminables. Personas y personajes. Presencias y ausencias que quedaran en nuestra memoria. Clientes que se convirtieron en amigues y amigues que se convierteron en afectos cotidianos.
Atrás quedan años de mucho esfuerzo y dedicación, de mucho trabajo, pero sobre todo, una la valoración de nuestros públicos y clientes, de respeto a los vecinos y una forma de vivir la vida comercial y laboral. Con aciertos y virtudes y con miles de defectos, pero también con sinceridad y honestidad. Después de 20 años de trabajo, y a pesar de las tendencias del mercado, seguimos convencidos de la importancia y validez del modelo de negocio que materializó “Barbazul”. Esperamos quedar en la memoria colectiva como un espacio que aportó a la cultura popular y que cuidó a su gente y que la peleó hasta el final...
Sabores, olores, voces y ruidos únicos. Abrazos y sueños. Sobre todo: abrazos y sueños: complicidades que, sin lugar a dudas, resonaran como ecos de todos esos momentos vívidos.
Una mención especial se merecen los amigues de Vriend y Tan Selmo que, en los últimos y difíciles años, nos honraron con sus deliciosas birras, su profesionalismo y su dedicación a la hora de brindar un buen producto.
Estas breves palabras, no serán una despedida: cada vez que se nos cruce por la cabeza un pensamiento negativo, una situación difícil de superar, una necesidad de soñar e imaginar, de charlar, de discutir, de denunciar una injusticia, de abrazar a un amigue, de brindar por el amor, cuando movamos la patita al compás de ese roquito que nos gusta, nos volveremos a encontrar y a recordar. Pues así, mientras nos recordemos, recordándonos, seguiremos compartiendo la vida y el tiempo, haciendo nuestra historia.
Sin duda ha valido la pena. Nos han hecho infinitamente felices.
BUENA SUERTE Y HASTA LUEGO
GRACIAS!
PD: los que quieran enviar sus fotos en el local, son más que bienvenidas