A finales del siglo XIX y en plena época victoriana, el gran y afamado Imperio Británico, inmerso en una lucha colonial por toda África, dominaba ya las comunicaciones marítimas, las rutas comerciales y la mayor parte del tráfico de mercancías entre Oriente y Occidente. Un dominio que se remonta en gran medida al descubrimiento de las nuevas rutas hacia la india que hicieron aquellos primeros expl
oradores ingleses, cuando su espíritu aventurero y su entusiasmo por los viajes y el lejano Oriente, les llevó a lugares geográfica y humanamente paradisíacos. El más importante de ellos fue la ciudad costera de Mombasa, situada frente a la Isla de Zanzíbar, que, debido a su posición estratégica, no tardó en convertirse en el principal puerto y centro comercial de toda África Oriental, haciendo de ella un lugar donde el mundo civilizado colonial se mezcló con la magia y el misterio del exótico mundo africano. Fue aquí donde se creó el primer club social privado; el mítico Mombasa Club, fundado en 1885 por y para oficiales de la British East Africa Protectorate. El club fue parte esencial en la vida social de la Colonia, donde sus socios mantenían encendidas tertulias o intercambiaban noticias alrededor de sus Mombasa Club gins & tonic. Una ginebra exclusiva procedente de Inglaterra y especialmente destilada y embotellada para consumo y disfrute de sus socios. Hoy día, Mombasa Club Gin sigue siendo una nostálgica reminiscencia al espíritu de aquellos pioneros aventureros románticos del glorioso y épico colonialismo inglés del siglo XIX.