09/08/2018
Este soy yo en uno de mis atuendos ridículos cuando salgo a correr. Me he visto obligado a usarlos cuando voy junto a mi novia para lograr verme tan llamativo que los insultos y vulgaridades las reciba yo. "Jala playazo", "mamap¡ch@s", "ay papi" y gestos desagradables que si no fuera porque voy medio chingo y vestido como para un carnaval se los tiene que tragar ella.
De verdad que estamos mal. Una amiga cuenta en su status que la trataron de tocar en un bar "de moda" en San José, otra que mientras caminaba tranquila cerca de la playa 2 carros y una moto pararon a ofrecerle montarse. Gritos, pitazos y piropos indeseables que tienen que aguantarse las mujeres todos los días. Una jungla
de inadaptados vestidos de civil, ¿qué nos sucede maes?