28/09/2026
Sabías que el olfato es uno de los sentidos más estrechamente vinculados con la memoria y las emociones?
Un aroma puede hacernos sentir calma, activar recuerdos, generar sensación de limpieza o bienestar, e incluso cambiar la percepción que tenemos de un espacio.
Desde la psicología ambiental y la neuroarquitectura, los aromas pueden convertirse en una herramienta para diseñar experiencias: favorecer la relajación en un dormitorio, aportar sensación de acogida en un hogar o acompañar momentos de concentración y pausa.
Pero no se trata simplemente de “que huela rico”.
El aroma también comunica, condiciona y construye nuestra experiencia del lugar.
Diseñar un espacio es también diseñar cómo queremos sentirnos en él.
Jardín de Hadas